La Dieffenbachia, una de las plantas ornamentales más comunes en hogares y jardines, puede causar una lesión ocular poco frecuente cuando su savia entra en contacto con la superficie del ojo. Una serie de tres casos clínicos describe el desarrollo de queratoconjuntivitis cristalina tras la exposición accidental a esta planta y resalta la importancia de reconocer sus hallazgos característicos para instaurar un tratamiento oportuno.
Los tres pacientes consultaron por dolor ocular intenso, enrojecimiento, lagrimeo e irritación luego de manipular la planta. En la evaluación con lámpara de hendidura se identificaron edema corneal, lesiones epiteliales superficiales y el hallazgo distintivo de esta entidad: finos cristales azulados con forma de aguja depositados en el estroma corneal.
Los autores explican que la lesión se produce por un doble mecanismo. Por un lado, los cristales de oxalato de calcio presentes en la savia penetran mecánicamente la córnea; por otro, enzimas proteolíticas desencadenan una respuesta inflamatoria que intensifica el dolor y el edema conjuntival.
Todos los pacientes fueron tratados con irrigación ocular inmediata, antibióticos tópicos, corticosteroides y lubricantes oculares, sin necesidad de cirugía. La evolución fue favorable, con mejoría progresiva de los síntomas y desaparición completa de los depósitos cristalinos entre cuatro y ocho semanas, sin cicatrices corneales ni pérdida permanente de la visión.
Los investigadores señalan que esta entidad puede confundirse con otras formas de queratopatía cristalina, por lo que un antecedente de exposición a la savia de Dieffenbachia y la identificación de cristales azulados en la córnea son claves para establecer el diagnóstico.
El reporte también enfatiza la importancia de las medidas preventivas durante la manipulación de estas plantas, como el uso de guantes y protección ocular, especialmente en jardineros y personas que las cultivan en el hogar.
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