Los schwannomas pélvicos son tumores poco frecuentes que se originan en las células de Schwann, encargadas de recubrir los nervios periféricos. Debido a su ubicación profunda y crecimiento lento, pueden alcanzar grandes dimensiones antes de provocar síntomas. Su apariencia en las imágenes puede confundirse con tumores gastrointestinales, genitourinarios o sarcomas retroperitoneales, lo que dificulta la planificación del tratamiento.
El paciente consultó por una semana de dificultad urinaria y dolor abdominal y lumbar. La exploración física reveló una masa palpable en la pelvis de aproximadamente 12 cm. La ecografía convencional identificó una lesión mixta, sólida y quística, de 12,9 × 9,6 × 12 cm, con escasa vascularización visible. La resonancia magnética confirmó una masa encapsulada que desplazaba la vejiga y los tejidos circundantes, sin evidencia clara de invasión.
Para caracterizar mejor la lesión, el equipo realizó ecografía con contraste y análisis cuantitativo de la curva tiempo-intensidad. El estudio mostró un patrón de realce ramificado desde la periferia hacia el centro, con entrada relativamente rápida del contraste y eliminación lenta. Estos hallazgos favorecieron la posibilidad de un tumor benigno y permitieron identificar áreas sólidas viables para dirigir la biopsia, evitando las regiones quísticas o necróticas.
El estudio histopatológico mostró células fusiformes de aspecto benigno, positividad para S-100 y SOX-10 y un índice proliferativo Ki-67 cercano al 2 %, resultados compatibles con un schwannoma. Tras tratar una infección urinaria concomitante, el paciente fue sometido a resección completa del tumor. Debido a su estrecha adherencia a la unión ureterovesical, se colocaron catéteres ureterales bilaterales para reducir el riesgo de lesión durante la cirugía.
La pieza extraída midió 15 × 12 × 7 cm y conservaba una cápsula intacta. La evaluación posoperatoria confirmó el diagnóstico inicial. El paciente evolucionó favorablemente: las imágenes descartaron hidronefrosis, el dolor disminuyó y recuperó la micción sin síntomas después de retirar la sonda urinaria y, posteriormente, los catéteres ureterales.
Los autores destacan que la ecografía con contraste puede aportar información funcional complementaria a la resonancia magnética y facilitar la selección de tejido para biopsia en masas pélvicas complejas. Sin embargo, el patrón de realce descrito procede de un solo caso y todavía no puede considerarse un marcador diagnóstico validado. Se requieren estudios con más pacientes para determinar su utilidad real en la caracterización de schwannomas y la planificación quirúrgica.
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