Durante la convención del American College of Cardiology, elDr. Juan Nieves, cardiólogo especialista en fallo cardíaco y Presidente del Puerto Rico Cardiology, destacó que la amiloidosis cardíaca ha pasado de ser una enfermedad con opciones limitadas a una condición con tratamientos efectivos que están cambiando su pronóstico. “Tenemos medicamentos que evitan que la proteína se siga acumulando en el corazón y ayudan a detener el daño”, afirmó el especialista. En el siguiente video la entrevista completa:
Un cambio en el abordaje de la enfermedad
La amiloidosis cardíaca puede originarse por distintos mecanismos. Uno de ellos está relacionado con la transtiretina, una proteína producida en el hígado que, al alterarse, se deposita en el corazón. Otro mecanismo involucra las cadenas ligeras, asociadas a un trastorno en la sangre donde se producen anticuerpos que terminan acumulándose en los órganos. Aunque ambas formas pueden generar síntomas similares, su manejo es diferente, lo que hace fundamental un diagnóstico preciso y oportuno.
“El primer paso es la sospecha clínica”, explicó el doctor, al resaltar la importancia de reconocer a tiempo los signos de la enfermedad. A partir de ahí, el proceso diagnóstico incluye estudios como análisis de sangre, electrocardiogramas, ecocardiogramas y resonancia magnética cardíaca, así como biopsias en casos específicos. Estas herramientas permiten identificar la acumulación de proteínas amiloides y confirmar el diagnóstico con mayor certeza.
Tratamientos que cambian el pronóstico
El enfoque actual no solo busca aliviar síntomas, sino frenar la progresión del daño. Hoy existen terapias dirigidas que permiten evitar la acumulación de proteínas en el corazón, junto con medicamentos que ayudan a controlar la retención de líquidos y mejorar la función cardíaca.
En casos avanzados, el trasplante cardíaco también puede ser una alternativa viable para algunos pacientes. “El objetivo es que los pacientes tengan menos síntomas, menos hospitalizaciones y mayor probabilidad de vivir más tiempo”, destacó.
Adherencia y atención primaria, factores clave
El especialista insistió en que la adherencia al tratamiento es determinante para lograr mejores resultados clínicos. Mantener la continuidad terapéutica permite reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Asimismo, subrayó el rol del médico primario como primera línea de detección. “Es nuestra primera línea de defensa”, afirmó, al destacar que la identificación temprana y la referencia oportuna al especialista pueden marcar una diferencia significativa en el pronóstico.
En un contexto donde cada vez se comprende mejor esta enfermedad, el mensaje es claro: detectar a tiempo la amiloidosis cardíaca permite iniciar tratamiento oportuno y cambiar de manera significativa la evolución del paciente.









