Un equipo internacional de científicos ha identificado un subtipo distinto de diabetes en jóvenes de África subsahariana y en personas negras en Estados Unidos, lo que podría cambiar radicalmente el enfoque médico hacia esta enfermedad en estas poblaciones.
El estudio, liderado por investigadores en Camerún, Uganda, Sudáfrica y EE. UU., revela que muchos niños y adultos jóvenes diagnosticados con diabetes tipo 1 (DT1) en África subsahariana no presentan los autoanticuerpos característicos de esta enfermedad, lo que sugiere que se trata de una forma diferente, no autoinmune.
«Este es el primer estudio en varios países de África subsahariana que utiliza las mismas pruebas de laboratorio y herramientas genéticas para aprender más sobre la diabetes tipo 1. Hemos realizado investigaciones similares en EE. UU. con diferentes grupos, pero lo emocionante aquí es poder comparar los resultados entre África y EE. UU.», explicó la Dra. Dana Dabelea, coautora del estudio y profesora de la Escuela de Salud Pública de Colorado.
Los investigadores analizaron datos de 894 personas jóvenes con diagnóstico reciente de diabetes en Camerún, Uganda y Sudáfrica. Al comparar con estudios realizados en EE. UU., observaron que el 65% de los pacientes africanos no tenían los autoanticuerpos antiislotes que suelen confirmar el diagnóstico de diabetes tipo 1. Estos marcadores inmunológicos ayudan a diferenciar la DT1 de otras variantes como la tipo 2 o la monogénica, las cuales requieren tratamientos distintos.
«Esto sugiere que muchos jóvenes de esta región tienen una forma diferente de diabetes tipo 1 y que no es de origen autoinmune», añadió Dabelea, quien también dirige el Centro de Epidemiología del Ciclo de Vida de la Adiposidad y la Diabetes (LEAD).
El hallazgo no se limita al continente africano. En EE. UU., el 15% de los pacientes negros diagnosticados con DT1 también mostraron un perfil similar: sin autoanticuerpos y con bajo riesgo genético para diabetes autoinmune. En contraste, los pacientes blancos, incluso si no tenían autoanticuerpos, sí presentaban un perfil genético compatible con DT1 clásica.
«La identificación de este subtipo de diabetes tipo 1 en poblaciones del África subsahariana y entre individuos de ascendencia africana en Estados Unidos sugiere un posible vínculo ancestral o genético», señaló Dabelea.
Los expertos destacan que este hallazgo urge a reconsiderar los criterios diagnósticos y terapéuticos tradicionales. Comprender mejor esta forma no autoinmune de la enfermedad podría allanar el camino hacia estrategias más personalizadas y eficaces de tratamiento y prevención.
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