Autora: Patricia Valenzuela, Médico Infectólogo e Internista Profa. Sección de Infectología del Instituto de Medicina Tropical “Dr. Felix Pifano” Universidad Central de Venezuela (UCV).
Como especialista en enfermedades infecciosas, mi labor no solo es tratar patógenos, sino derribar el estigma que rodea a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Estas son condiciones clínicas causadas por microorganismos (bacterias, virus, parásitos o hongos) que se transmiten principalmente a través del contacto sexual sin protección, incluyendo el sexo vaginal, anal y oral.
El panorama actual: ¿Cuáles son las más frecuentes?
A nivel mundial, el panorama epidemiológico es un desafío constante. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día se contraen más de un millón de ITS. Actualmente, las más prevalentes y de mayor incidencia se dividen en dos grupos:
1. Curables (Bacterianas y Parasitarias): Sífilis, Clamidia, Gonorrea y Tricomoniasis. Clamidia sigue siendo la infección bacteriana más reportada en adultos jóvenes.
2. No curables (Virales): Virus del Papiloma Humano (VPH), es la ITS más frecuente en el mundo, Virus del Herpes Simplex (VHS) y VIH.
Impacto y complicaciones: más allá de los síntomas
El gran peligro de las ITS radica en que muchas son asintomáticas (silenciosas). Si no se diagnostican y tratan a tiempo, pueden derivar en complicaciones graves como:
• Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP): Causa principal de dolor crónico y embarazo ectópico.
• Infertilidad: Tanto en hombres como en mujeres.
• Cáncer: Especialmente el cáncer de cuello uterino relacionado con tipos de alto riesgo oncológico del VPH.
• Transmisión Maternoinfantil: Riesgo de muerte neonatal o malformaciones congénitas (especialmente en el caso de la sífilis).
La prevención: nuestra mejor herramienta
La medicina moderna nos ofrece estrategias eficaces para reducir el riesgo al mínimo:
• Uso de barreras: El preservativo (de látex o poliuretano) sigue siendo el método más efectivo para prevenir la mayoría de las ITS.
• Vacunación: La vacuna contra el VPH y la Hepatitis B son pilares preventivos fundamentales.
• Tamizaje regular: Realizarse pruebas de laboratorio periódicas, incluso sin tener síntomas, permite un diagnóstico precoz en personas sexualmente activas.
• Comunicación asertiva: Hablar con la pareja sobre salud sexual y pruebas recientes. La salud sexual es un derecho y una responsabilidad compartida. La detección temprana salva vidas y protege nuestra fertilidad.
Referencias Bibliográficas:
1. World Health Organization (WHO). (2023). Sexually transmitted infections (STIs): Key facts.
2. Workowski, K. A., et al. (2021). Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines. Centers for Disease Control and Prevention (CDC).









