La vitamina B6, también conocida como piridoxina, es un nutriente esencial para múltiples funciones del organismo, como la salud del sistema nervioso, el metabolismo de las proteínas y la regulación del azúcar en sangre. Además, desempeña un papel clave en el desarrollo cerebral, por lo que es especialmente importante durante el embarazo y la infancia.
En los últimos años, su popularidad ha crecido de forma significativa debido a su presencia en suplementos dietéticos, bebidas energéticas, productos electrolíticos y alimentos fortificados. Sin embargo, especialistas alertan que el consumo excesivo puede provocar efectos adversos poco conocidos por la población general.
Un nutriente esencial… pero no inofensivo en exceso
La vitamina B6 se encuentra de forma natural en alimentos como aves, pescado, hígado de res, otras vísceras, papas, vegetales con almidón y frutas no cítricas. Además, está presente en la mayoría de los multivitamínicos y en cereales listos para consumir.
Algunas bebidas energéticas y productos para la hidratación también la incluyen como alternativa a la cafeína. Según expertos en farmacología y toxicología, el problema radica en que muchas personas no son conscientes de cuántas fuentes distintas de vitamina B6 consumen a diario.
En dosis elevadas, este nutriente puede acumularse en los tejidos del cuerpo y causar daño neurológico, particularmente neuropatía periférica, una condición que afecta los nervios fuera del cerebro y la médula espinal.
Aunque la intoxicación por vitamina B6 sigue siendo poco frecuente, los registros muestran un incremento progresivo en los últimos años. En Estados Unidos, se reportaron más de 400 casos de exposición en 2024, un aumento considerable frente a años anteriores, aunque sin muertes asociadas.
Este aumento ha llevado a algunos países a reforzar la regulación. En Australia, por ejemplo, se decidió restringir la venta de suplementos con dosis altas de vitamina B6: a partir de 2027, los productos con más de 50 mg por dosis diaria solo podrán venderse en farmacias, y los que superen los 200 mg requieren receta médica.
Síntomas que pueden pasar desapercibidos
Uno de los principales riesgos es que la toxicidad por vitamina B6 suele desarrollarse de manera gradual. Los primeros síntomas pueden ser leves y fácilmente ignorados, como entumecimiento ocasional en los dedos de los pies.
Con el tiempo, pueden aparecer sensaciones de hormigueo, ardor, frío o calor en las extremidades, que progresan desde los pies hacia las piernas. Otros síntomas incluyen:
- Dolor nervioso
- Pérdida del equilibrio
- Debilidad muscular
- Cambios en la presión arterial
- Fatiga
- Náuseas y acidez estomacal
- Zumbido en los oídos (tinnitus)
Un simple análisis de sangre puede detectar niveles elevados de vitamina B6.
Blair Huddy, una mujer de 36 años residente en Colorado, comenzó a consumir diariamente una bebida con electrolitos para mantenerse hidratada tras mudarse a una zona de gran altitud. El producto contenía más del 100 % de la ingesta diaria recomendada de vitamina B6 por porción.
Durante meses, experimentó síntomas como vértigo, palpitaciones, insomnio y, posteriormente, neuropatía periférica y tinnitus. Tras múltiples consultas médicas, un examen de sangre reveló que sus niveles de vitamina B6 duplicaban el límite superior recomendado.
Al suspender el consumo del suplemento, los síntomas comenzaron a mejorar, aunque algunos efectos persisten y requieren terapia física.
¿Cuál es la cantidad segura de vitamina B6?
Las recomendaciones diarias varían según la edad y el sexo:
- Adultos jóvenes: 1,3 mg
- Mujeres mayores de 50 años: 1,5 mg
- Hombres mayores de 50 años: 1,7 mg
La mayoría de las personas obtiene suficiente vitamina B6 a través de la dieta.
El límite máximo tolerable también varía según la región:
- Estados Unidos: 100 mg al día
- Unión Europea: 12 mg al día
- Australia: 50 mg al día
Especialistas señalan que factores como la genética, la dieta, el uso de medicamentos y el metabolismo individual pueden influir en el riesgo de toxicidad, incluso con dosis consideradas seguras.
La vitamina B6 puede aparecer en las etiquetas como piridoxina, piridoxal o piridoxamina. Los expertos recomiendan revisar cuidadosamente todos los suplementos y productos fortificados que se consumen y sumar las cantidades totales diarias.
Aunque se trata de una vitamina hidrosoluble, esto no significa que sea completamente inocua. La vitamina B6 puede permanecer en el cuerpo entre 30 y 40 días, y aunque los síntomas suelen mejorar al suspenderla, el daño nervioso puede no revertirse por completo en todos los casos.
Fuente original aquí




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