“Eliminar el Endangerment Finding y las normas más estrictas para vehículos incrementará la contaminación del aire y empeorará la salud respiratoria en Estados Unidos”, advierte American Lung Association en una declaración oficial. La organización, junto a otras entidades de salud pública, respondió a la decisión de la Agencia de Protección Ambiental de revocar la determinación científica que durante más de 15 años sustentó la regulación federal de gases de efecto invernadero por su impacto en la salud humana.
La determinación, vigente desde 2009, establecía que emisiones como dióxido de carbono y metano representan un peligro para el bienestar humano. Su eliminación retira la base legal para regular emisiones de vehículos y otras fuentes contaminantes, lo que, según expertos en salud, podría traducirse en mayor exposición a partículas finas, ozono troposférico y otros contaminantes asociados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Implicaciones sanitarias de una decisión regulatoria
Organizaciones médicas y de salud pública sostienen que el cambio normativo contradice la evidencia acumulada sobre los efectos del cambio climático en la salud. Se prevé un aumento de eventos extremos de calor, incendios forestales y deterioro de la calidad del aire, factores que incrementan exacerbaciones de asma, descompensaciones de EPOC y hospitalizaciones por causas cardiopulmonares.
El pronunciamiento también advierte que los impactos no serán uniformes. Niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias preexistentes figuran entre los grupos con mayor riesgo, al igual que comunidades con alta carga de contaminación ambiental o acceso limitado a atención médica.
Salud pública y respuesta institucional
Las organizaciones firmantes califican la medida como un retroceso en la protección sanitaria basada en evidencia y anticipan acciones legales para impugnarla. El acceso a aire limpio se plantea como un determinante de salud esencial, especialmente en un contexto de calentamiento global y envejecimiento poblacional que amplifica la vulnerabilidad a la contaminación atmosférica.
En conjunto, el pronunciamiento subraya que las decisiones regulatorias en materia ambiental tienen consecuencias directas sobre la morbilidad respiratoria y cardiovascular, y que debilitar los marcos científicos que las sustentan puede traducirse en un aumento prevenible de la carga de enfermedad.
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