Calidad de la dieta podría influir en el microbioma intestinal en pacientes con cáncer de recto

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Un estudio piloto sugiere que la calidad de la dieta durante el tratamiento del cáncer de recto podría relacionarse con cambios específicos en el microbioma intestinal.

La alimentación podría desempeñar un papel más relevante de lo que se pensaba en el entorno biológico de los pacientes con cáncer de recto. Un estudio piloto encontró que la calidad de la dieta se asocia con cambios específicos en el microbioma intestinal y en vías metabólicas relacionadas con la síntesis de vitaminas del complejo B, lo que podría tener implicaciones para la respuesta al tratamiento y la evolución de la enfermedad.

El trabajo analizó a 30 pacientes con cáncer de recto localmente avanzado que recibían quimiorradioterapia neoadyuvante, un enfoque terapéutico que combina radioterapia con quimioterapia antes de otros tratamientos. Durante esta etapa, muchos pacientes experimentan efectos secundarios que afectan la alimentación, como náuseas, cambios en el gusto, sequedad bucal o alteraciones intestinales, lo que puede reducir la calidad de la dieta.

Para evaluar este aspecto, los investigadores utilizaron el Prime Diet Quality Score (PDQS), una herramienta que permite medir patrones alimentarios saludables a partir de un recordatorio dietético de 24 horas. Los resultados mostraron que, al finalizar el tratamiento, los pacientes tenían una puntuación promedio de 6.5 sobre 21, lo que sugiere una calidad de dieta relativamente baja.

El análisis del microbioma intestinal reveló que la abundancia de ciertas bacterias intestinales se correlacionó con la calidad de la dieta. Algunas bacterias, como Parvimonas y Caproiciproducens, mostraron asociaciones positivas con mejores puntuaciones dietéticas, mientras que otras como Prevotella, Rothia, Peptostreptococcus y Enterococcus se relacionaron con dietas de menor calidad.

Además, el estudio identificó una asociación entre la calidad de la dieta y vías metabólicas bacterianas implicadas en la biosíntesis de vitaminas del complejo B, particularmente la vitamina B5 (pantotenato) y su relación con la coenzima A, un componente clave del metabolismo energético celular.

En un subgrupo de participantes, los investigadores observaron que tres especies bacterianas relacionadas con la síntesis de vitamina B5 y coenzima A —Alistipes putredinis, Odoribacter splanchnicus y Lachnospiraceae bacterium— eran más abundantes en pacientes con dietas de mayor calidad.

Por el contrario, bacterias potencialmente asociadas con peores resultados clínicos, como Clostridium difficile y Proteus mirabilis, fueron más frecuentes en el grupo con dietas de menor calidad. Este hallazgo es relevante porque infecciones por C. difficile se han relacionado con mayor mortalidad hospitalaria y estancias hospitalarias más prolongadas en pacientes con cáncer.

Los investigadores señalan que estos resultados respaldan la idea de que la dieta podría influir en la composición del microbioma intestinal durante el tratamiento oncológico, lo que a su vez podría afectar la inflamación, la función inmunológica y la respuesta a la terapia.

Aunque el estudio es exploratorio y con un tamaño de muestra reducido, los autores destacan que comprender mejor la interacción entre dieta, microbioma y tratamiento del cáncer podría abrir la puerta a intervenciones nutricionales más precisas para mejorar los resultados clínicos en pacientes con cáncer de recto.

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