Medicamentos compuestos para la obesidad: especialistas advierten riesgos frente a terapias aprobadas

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Dra. Leticia Hernández, endocrinóloga y pasada presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED). Foto PHL.

En medio del creciente uso de medicamentos para el manejo de la obesidad, especialistas en endocrinología advierten sobre los riesgos asociados al uso de formulaciones compuestas que no han pasado por el mismo proceso regulatorio que los medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

La Dra. Leticia Hernández, endocrinóloga y pasada presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED), explicó que utilizar este tipo de formulaciones falsas en lugar de terapias aprobadas puede representar un riesgo para la seguridad del paciente, ya que no cuentan con la misma evidencia científica sobre pureza, eficacia y consistencia.

De acuerdo con la especialista, los medicamentos aprobados por la FDA atraviesan múltiples fases de investigación antes de llegar al mercado.

Este proceso incluye estudios preclínicos y ensayos clínicos que permiten evaluar seguridad, eficacia, dosis adecuadas y posibles efectos adversos, además de verificar la consistencia en la concentración del principio activo entre diferentes lotes del medicamento. “Cuando un medicamento es aprobado por la FDA, se ha demostrado que sus beneficios superan los riesgos y que cumple con estándares estrictos de pureza y calidad”, explicó Hernández.

Variabilidad en las formulaciones compuestas

En contraste, los medicamentos elaborados en farmacias de preparación pueden presentar variabilidad entre lotes, lo que significa que la concentración del fármaco podría ser mayor o menor de lo esperado. Esto puede provocar que un paciente no obtenga el efecto terapéutico esperado o, por el contrario, que experimente efectos secundarios más intensos.

En el caso de medicamentos basados en incretinas, utilizados para el manejo de la obesidad y la diabetes, esta variabilidad podría traducirse en síntomas como náuseas, vómitos, estreñimiento o malestar abdominal, e incluso en casos severos requerir hospitalización.

Otro aspecto que preocupa a los especialistas es que algunas formulaciones compuestas incluyen mezclas con vitamina B12, carnitina u otros compuestos. La Dra. Hernández explicó que los estudios que demostraron los beneficios de medicamentos como la semaglutida o la tirzepatida se realizaron con el ingrediente activo original y no con combinaciones adicionales. “Los beneficios observados en los ensayos clínicos no pueden atribuirse automáticamente a estas formulaciones mezcladas porque no han sido evaluadas con el mismo rigor científico”, advirtió.

La especialista subrayó que el tratamiento farmacológico para la obesidad debe realizarse siempre bajo supervisión médica y con medicamentos cuya seguridad y eficacia estén demostradas. “Cuando se trata de manejar una condición de salud, debemos escoger terapias que tengan evidencia científica sólida, porque estamos hablando de la seguridad del paciente”, concluyó.

Tratamientos basados en evidencia

Finalmente, Hernández enfatizó que el manejo de la obesidad debe realizarse con tratamientos basados en evidencia científica y supervisión médica. “Así como no escogeríamos un medicamento para el corazón que no haya demostrado seguridad y eficacia, el manejo de la obesidad debe seguir el mismo principio”, afirmó.

Para la especialista, abordar esta condición con rigor científico, empatía y educación es fundamental para mejorar la salud de los pacientes y reducir el riesgo de complicaciones asociadas, como diabetes, hígado graso, apnea del sueño y enfermedades cardiovasculares.

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