“Se detectaron masas gelatinosas y partículas negras en el producto”, reportaron las autoridades al anunciar el retiro de cerca de 90.000 frascos de ibuprofeno líquido pediátrico en Estados Unidos, lo que encendió las alertas sobre la seguridad de este medicamento de uso frecuente en el hogar.
La medida fue comunicada por la Food and Drug Administration, que clasificó el evento como un retiro de clase II, lo que indica que el producto podría causar efectos adversos temporales o médicamente reversibles, aunque el riesgo de consecuencias graves es bajo.
El medicamento afectado corresponde a una suspensión oral de ibuprofeno para niños, utilizada ampliamente para tratar fiebre y dolor en pacientes entre 2 y 11 años. La contaminación fue detectada tras reportes de consumidores que identificaron material extraño visible dentro de los frascos.
El producto fue fabricado por Strides Pharma para Taro Pharmaceuticals y distribuido a nivel nacional en Estados Unidos. El retiro incluye frascos de 4 onzas con números de lote específicos y fecha de expiración en enero de 2027.
Aunque hasta el momento no se han reportado eventos adversos graves, las autoridades recomiendan a padres y cuidadores suspender inmediatamente el uso del producto y consultar a un profesional de la salud si el menor ya lo ha consumido.
El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) ampliamente utilizado en pediatría, por lo que este tipo de retiros resalta la importancia de la vigilancia continua en la calidad de medicamentos de uso cotidiano, especialmente en poblaciones vulnerables como los niños.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer los controles de fabricación y distribución de medicamentos, así como la educación a cuidadores sobre la revisión de lotes y alertas sanitarias vigentes.
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