Un sismo de magnitud 7,4 sacudió este lunes 10 de agosto gran parte de Colombia, generando una emergencia de gran magnitud en varias regiones del país. El movimiento, registrado aproximadamente a las 7:34 a. m., tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, y alcanzó una profundidad cercana a los 96 kilómetros, de acuerdo con las actualizaciones del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El movimiento fue ampliamente sentido en Colombia y también en países vecinos como Ecuador y Panamá. Las primeras mediciones reportaron magnitudes menores, pero posteriormente el SGC actualizó el evento a 7,4, cifra que también fue reportada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El terremoto es considerado uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en Colombia durante la última década. El movimiento tuvo una duración aproximada de cuatro minutos, según reportes posteriores sobre el evento.
Un balance que continúa aumentando
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó en una actualización oficial de la emergencia que el balance preliminar ascendía a 111 personas fallecidas y 87 heridas. La cifra permanece en actualización debido a que los organismos de socorro continúan realizando labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas.
Entre las regiones con mayores afectaciones se encuentra Pereira, donde reportes posteriores señalaron al menos 40 personas fallecidas. La ciudad también presenta daños en edificaciones, hospitales y otras infraestructuras. En reportes iniciales, el alcalde de Pereira había informado de 18 personas fallecidas, tres de ellas en inmediaciones del Aeropuerto Internacional Matecaña. Esta cifra fue posteriormente superada por el balance actualizado de víctimas en la ciudad.
En el Valle del Cauca también se reportaron al menos 27 fallecidos, mientras continúan las evaluaciones en Cali y otros municipios afectados.
Más de 1.500 viviendas averiadas
De acuerdo con el balance entregado por el Gobierno, la emergencia ha dejado hasta el momento:
- 111 personas fallecidas.
- 87 personas heridas.
- 1.575 viviendas averiadas.
- 37 viviendas completamente destruidas.
- 61 edificios colapsados.
- 18 centros de salud averiados.
- 52 centros educativos afectados.
- 17 centros comunitarios averiados.
- 18 vías afectadas.
- 6 aeropuertos con daños de infraestructura y fuera de operación para vuelos comerciales.
- 1 aeropuerto adicional con afectaciones en infraestructura y pista de aterrizaje.
Estas cifras corresponden a un corte preliminar y pueden aumentar a medida que avanzan las labores de evaluación y rescate.
Afectaciones en el sistema de salud
Uno de los aspectos que genera especial preocupación desde el punto de vista de salud pública es el impacto sobre la infraestructura sanitaria.
Hasta el momento se reportan 18 centros de salud averiados, lo que puede comprometer la capacidad de atención justamente en las zonas donde aumenta la demanda de servicios médicos por personas lesionadas y afectadas por la emergencia.
El daño a hospitales y centros asistenciales puede generar dificultades adicionales relacionadas con la atención de urgencias, disponibilidad de camas, traslado de pacientes, suministro de medicamentos y continuidad de tratamientos.
Por esta razón, la respuesta ante un desastre no se limita al rescate de personas atrapadas. También requiere garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud y priorizar la atención de pacientes vulnerables.
Daños en infraestructura y servicios esenciales
Las afectaciones también incluyen viviendas, edificios, instituciones educativas, vías, centros comunitarios y aeropuertos.
En Cali se reportaron daños estructurales en diferentes edificaciones, además de interrupciones temporales en servicios como energía, gas y agua. Equipos de emergencia realizan inspecciones para determinar qué construcciones pueden ser utilizadas de manera segura.
En Manizales, una de las torres de la Catedral sufrió daños durante el movimiento, mientras que en Pereira se registraron afectaciones importantes en edificios, hospitales y el aeropuerto.
La afectación de aeropuertos también representa un reto para la respuesta humanitaria, debido a que limita temporalmente la movilidad de personas, equipos médicos, organismos de rescate y suministros hacia algunas de las zonas afectadas.
Colombia activa la respuesta de emergencia
Ante la magnitud del evento, el Gobierno instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta entre las diferentes instituciones.
Las autoridades también aprobaron la declaratoria de desastre de carácter nacional, una medida que permite agilizar la movilización de recursos y la atención de las zonas afectadas.
La respuesta incluye labores de búsqueda y rescate, evaluación de estructuras, atención de personas heridas, recuperación de servicios básicos y seguimiento a las condiciones de infraestructura crítica.
Además, diferentes países han ofrecido apoyo humanitario. Ecuador, por ejemplo, puso a disposición un equipo USAR integrado por 47 rescatistas, perros especializados y equipos con autonomía para operar durante siete días. La Organización de las Naciones Unidas también manifestó su disposición para apoyar la respuesta colombiana.
¿Por qué las réplicas siguen siendo una preocupación?
Después de un sismo de gran magnitud pueden producirse réplicas, es decir, movimientos sísmicos posteriores al evento principal. Estas pueden presentarse durante las horas, días o incluso semanas posteriores.
Su importancia aumenta cuando existen edificaciones que pudieron haber quedado debilitadas por el primer movimiento. Por ello, las autoridades recomiendan no ingresar a estructuras que presenten daños, aunque aparentemente parezcan estables.
También pueden representar riesgos los cables eléctricos caídos, fugas de gas o agua, vidrios rotos, objetos desprendidos y otros elementos que hayan quedado inestables.
Salud física y emocional después del terremoto
Los terremotos pueden provocar lesiones por caídas, golpes, objetos que se desprenden, vidrios rotos, derrumbes y atrapamientos. Durante las labores de limpieza y recuperación también pueden producirse nuevos accidentes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan atender las heridas oportunamente y tomar precauciones durante la limpieza de viviendas y espacios afectados.
Pero las consecuencias también pueden ser emocionales. Después de un desastre es posible experimentar miedo, ansiedad, angustia, confusión, problemas de sueño o dificultad para concentrarse. Estas reacciones pueden formar parte de la respuesta normal ante un evento traumático, aunque es importante buscar apoyo cuando interfieran con la vida cotidiana o persistan.
¿Qué hacer ante una réplica?
Ante un nuevo movimiento, las recomendaciones internacionales son:
- Agáchese inmediatamente para evitar perder el equilibrio.
- Cúbrase la cabeza y el cuello debajo de una mesa u otra superficie resistente.
- Agárrese de la estructura hasta que termine el movimiento.
- Si está dentro de un edificio, no corra hacia las salidas mientras el suelo está temblando.
- Aléjese de ventanas, vidrios, muebles pesados y objetos que puedan caer.
- Si está en el exterior, permanezca en un espacio abierto, lejos de edificios, postes, árboles y cables eléctricos.
- Una vez termine el movimiento, no ingrese a edificaciones dañadas hasta que hayan sido revisadas por las autoridades competentes.
La información continúa en actualización
El Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y dispone del mecanismo Sismo Sentido, mediante el cual la ciudadanía puede reportar dónde se encontraba y cómo percibió el movimiento.
En una emergencia de esta magnitud, las cifras de víctimas, daños y personas afectadas pueden cambiar rápidamente. Por ello, se recomienda consultar únicamente los canales oficiales de las autoridades y organismos de gestión del riesgo y evitar compartir información no verificada.
El balance preliminar más reciente reporta 111 personas fallecidas y 87 heridas, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las regiones afectadas.
Fuentes consultadas Servicio Geológico Colombiano – Visor de Sismos
Servicio Geológico Colombiano – Sismo Sentido









