Un estudio retrospectivo con 202 pacientes con cáncer de mama luminal desarrolló un puntaje basado en la evolución de los lípidos sanguíneos durante la quimioterapia neoadyuvante. El modelo alcanzó un área bajo la curva (AUC) de 0,957, lo que evidencia un alto rendimiento predictivo en la cohorte analizada.
Los investigadores evaluaron el colesterol total, los triglicéridos y las lipoproteínas HDL y LDL en nueve momentos del tratamiento. De los participantes, 31 (15,3 %) alcanzaron una respuesta patológica completa, definida por la ausencia de cáncer invasivo residual en la mama y los ganglios axilares evaluados tras la quimioterapia, aunque podía persistir carcinoma ductal in situ. Este grupo presentó niveles iniciales significativamente más altos de colesterol total y LDL que quienes no lograron dicha respuesta.
Durante el tratamiento, los pacientes sin respuesta patológica completa mostraron aumentos progresivos del colesterol total, el LDL y los triglicéridos. En contraste, quienes alcanzaron la respuesta completa mantuvieron niveles de colesterol total relativamente estables, presentaron un aumento transitorio de triglicéridos y mostraron una tendencia ascendente del HDL. Estos hallazgos sugieren que la evolución del perfil lipídico podría aportar información adicional frente a las mediciones aisladas, aunque no demuestra una relación causal con la respuesta tumoral.
A partir de las trayectorias de los cuatro parámetros, se construyó un puntaje de 0 a 8. Las puntuaciones más bajas se asociaron con una mayor probabilidad de respuesta patológica completa, mientras que las más altas se relacionaron con una respuesta menos favorable. El AUC fue de 0,957 (IC del 95 %: 0,917–0,998) y, tras la validación cruzada interna, el promedio fue de 0,9233, con una sensibilidad del 95 % y una especificidad del 78,3 %. La asociación del puntaje con la respuesta patológica se mantuvo después de ajustar por edad, estadio tumoral, estado ganglionar y Ki67.
Aunque estos resultados apuntan al potencial de un modelo basado en parámetros que se miden habitualmente en la práctica clínica, el puntaje todavía no está listo para orientar decisiones terapéuticas. El estudio se realizó en una sola institución, fue retrospectivo y careció de una cohorte independiente de validación. Además, no evaluó resultados de supervivencia a largo plazo y no pudo analizar adecuadamente factores como el estado menopáusico. Se necesitan estudios prospectivos y multicéntricos para confirmar su rendimiento y determinar su utilidad clínica.
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