El condrosarcoma traqueal es una neoplasia maligna excepcional que produce tejido cartilaginoso y suele crecer lentamente. Su localización en la carina, la estructura donde la tráquea se divide en los dos bronquios principales, es aún más infrecuente. Debido a que los síntomas pueden aparecer cuando la obstrucción ya es considerable, la enfermedad puede manifestarse con dificultad respiratoria, tos y sibilancias.
El paciente consultó por seis meses de disnea de esfuerzo, fatiga y tos, con empeoramiento durante las dos semanas previas. La tomografía de tórax identificó una masa lobulada en el mediastino medio que estrechaba significativamente la tráquea distal y ambos bronquios principales. La broncoscopia confirmó la estenosis y la infiltración de la mucosa, aunque la biopsia endoscópica inicial no fue concluyente. Una biopsia obtenida mediante mediastinoscopia permitió confirmar el diagnóstico de condrosarcoma bien diferenciado.
Ante el compromiso de la vía aérea, el equipo realizó una toracotomía posterolateral derecha para resecar la tráquea distal, la carina y los orificios de ambos bronquios principales. Después, reconstruyó la bifurcación mediante una anastomosis entre los bronquios y conectó la nueva carina con la tráquea. La unión se reforzó con un colgajo de músculo intercostal para proteger la reconstrucción.
El análisis de la pieza quirúrgica reveló un tumor de 7 × 6,5 × 5 cm, con células cartilaginosas y atipia nuclear leve, expresión de S100 e índice proliferativo Ki-67 inferior al 5 %. Los hallazgos correspondieron a un condrosarcoma de grado 1, con márgenes quirúrgicos negativos. Debido a la resección completa, no se indicó quimioterapia ni radioterapia.
La evolución inicial incluyó un pequeño neumotórax que requirió prolongar el drenaje torácico. Cuatro meses después, el paciente desarrolló insuficiencia respiratoria aguda por obstrucción completa del bronquio principal derecho, causada por tejido necrótico e inflamatorio alrededor de las suturas. El equipo realizó ablación con láser Nd en tres sesiones, hasta recuperar la permeabilidad bronquial. El análisis del tejido retirado descartó recurrencia tumoral.
Durante los años siguientes, el paciente recibió seguimiento clínico y mediante tomografías. Tras un total de 17 años de seguimiento, permanecía activo, trabajaba como policía y no presentaba evidencia de recurrencia. Los autores destacan que, cuando es técnicamente posible, la resección completa con márgenes negativos ofrece la mejor oportunidad de control de estos tumores. La reconstrucción de la carina es una intervención compleja que exige planificación quirúrgica cuidadosa, preservación del aporte sanguíneo y una anastomosis sin tensión.
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