La blefaroplastia, una cirugía estética que busca rejuvenecer la apariencia de los párpados, está ganando popularidad. Sin embargo, especialistas advierten que retirar demasiada piel o grasa durante el procedimiento puede alterar significativamente la expresión facial y provocar complicaciones difíciles de corregir.
Según datos de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos (ASPS), durante 2025 se realizaron cerca de 119,000 blefaroplastias en Estados Unidos, lo que representa un incremento del 19 % respecto al año anterior y posiciona esta intervención como el procedimiento quirúrgico facial más popular.
¿Por qué está aumentando la demanda de blefaroplastias?
La blefaroplastia consiste principalmente en retirar el exceso de piel de los párpados superiores o intervenir las bolsas de los párpados inferiores. Dependiendo de las necesidades del paciente, también puede incluir la eliminación o redistribución de tejido graso.
La Dra. Danielle Eytan, cirujana plástica facial y reconstructiva de NYU Langone Health, explicó a MedPage Today que parte de su popularidad se debe a que es un procedimiento relativamente rápido, que frecuentemente puede realizarse con anestesia local y tiene una recuperación generalmente favorable.
No obstante, advirtió que una intervención aparentemente sencilla puede transformar considerablemente la apariencia del rostro cuando se realiza de manera demasiado agresiva. Más allá de los resultados estéticos, los especialistas alertan sobre las consecuencias funcionales de una cirugía excesiva.
Una de las complicaciones más preocupantes ocurre cuando se elimina demasiada piel del párpado superior, impidiendo que el paciente pueda cerrar completamente los ojos. Esta situación puede ocasionar sequedad ocular, irritación y alteraciones en la protección de la superficie del ojo.
La Dra. Eytan señaló que corregir estos casos puede ser especialmente complejo, ya que algunas personas podrían necesitar injertos de piel u otros procedimientos reconstructivos.
Asimismo, explicó que la extracción excesiva de grasa puede modificar el contorno natural de los ojos y generar una apariencia distinta a la que tenía originalmente el paciente.
La tendencia ahora apunta a preservar la expresión natural
Frente al aumento de estos procedimientos, los especialistas destacan una tendencia hacia las técnicas de preservación, que buscan obtener resultados más naturales mediante intervenciones conservadoras y la conservación de tejidos.
La Dra. Fawn Hogan, cirujana plástica y portavoz de la ASPS, también cuestionó los estándares estéticos que favorecen los párpados más abiertos, recordando que los ojos naturalmente encapotados constituyen una característica facial normal.
Los expertos coinciden en que la planificación quirúrgica y una conversación detallada con el especialista son fundamentales antes de someterse a una blefaroplastia.
Definir las expectativas, comprender los posibles riesgos y evaluar las características anatómicas individuales puede marcar la diferencia entre un resultado satisfactorio y una modificación facial no deseada. El mensaje de los especialistas es claro: rejuvenecer la mirada no debería implicar perder las características naturales del rostro ni comprometer la salud ocular.









