Un equipo de investigadores describió el caso de una mujer de 55 años con un tumor fibroso solitario del hígado (SFTL), una neoplasia mesenquimal extremadamente infrecuente que fue detectada de manera incidental durante un examen de rutina. El reporte muestra cómo la combinación de ecografía con contraste y microscopía localizada por ultrasonido (ULM) permitió identificar el característico patrón de vasos en «asta de ciervo» (staghorn), considerado una de las principales señales histológicas de este tipo de tumor.
La paciente no presentaba síntomas, antecedentes de enfermedad hepática ni elevación de marcadores tumorales. Los estudios iniciales evidenciaron una masa hipervascular cercana a grandes vasos hepáticos, con características que podían confundirse con un carcinoma hepatocelular u otros tumores del hígado.
La incorporación de la ULM permitió reconstruir la microvasculatura del tumor con una resolución muy superior a la de las técnicas convencionales, revelando múltiples vasos ramificados con morfología staghorn. Posteriormente, la biopsia confirmó el diagnóstico mediante histopatología e inmunohistoquímica positiva para STAT6 y CD34.
Debido a la cercanía de la lesión con vasos hepáticos mayores, los especialistas realizaron primero quimioembolización transarterial (TACE) para reducir el tamaño del tumor y disminuir el riesgo quirúrgico. Dos meses después, el volumen tumoral se había reducido cerca de un 47 %, lo que permitió realizar una resección completa. A los seis meses de seguimiento, la paciente permanecía libre de recurrencia y con recuperación clínica satisfactoria.
Los autores destacan que este caso sugiere que la combinación de ecografía con contraste y ULM podría mejorar el diagnóstico preoperatorio de tumores hepáticos raros al identificar patrones vasculares imposibles de visualizar con las técnicas de imagen convencionales, además de contribuir a una planificación quirúrgica más precisa.
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