Las enfermedades reumáticas continúan siendo una de las principales causas de dolor crónico, discapacidad y pérdida de funcionalidad en todo el mundo. Aunque muchas veces se asocian únicamente con el envejecimiento o con molestias articulares leves, su impacto puede ser profundo y, en algunos casos, irreversible si no se identifican y tratan a tiempo.
El Dr. José Rodríguez Santiago, expresidente de la Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico, advierte que la osteoartritis es, con diferencia, la más común de estas condiciones. Se trata de una enfermedad degenerativa del cartílago que afecta a una proporción significativa de la población adulta.
“Se cree que hay aproximadamente más de 30 millones de norteamericanos que la padecen, lo que significa que el 10 % de la población tiene osteoartritis”, explicó el especialista.
Este alto nivel de prevalencia la convierte en un problema de salud pública que requiere estrategias de detección temprana y manejo continuo, especialmente en poblaciones con mayor riesgo.
Nuevo panorama para la artritis reumatoide
Más allá de las condiciones degenerativas, las enfermedades reumáticas inflamatorias autoinmunes representan un desafío clínico aún mayor. Entre ellas, la artritis reumatoide destaca por su potencial de causar daño articular permanente y deterioro funcional si no se trata oportunamente.
Según datos compartidos por el Dr. Rodríguez Santiago, en Puerto Rico la prevalencia de esta enfermedad es comparable con la de otros países.
“Tenemos estadísticas similares en la Escuela de Medicina de Puerto Rico, con una prevalencia de 0.6 en Puerto Rico, y prácticamente todas las manifestaciones”, indicó.
No obstante, el especialista subrayó que el panorama ha mejorado gracias a los avances terapéuticos y al énfasis en la detección temprana: “Afortunadamente, con un manejo temprano y diagnóstico a tiempo, se reducen los daños permanentes en las articulaciones”.
Lupus, una enfermedad sistémica rodeada de desinformación
El lupus eritematoso sistémico sigue siendo una de las enfermedades reumáticas más incomprendidas. Para el Dr. Rodríguez Santiago, uno de los principales obstáculos es la percepción errónea que existe en torno a su naturaleza. “Existe la percepción de que el lupus es un tipo de cáncer o linfoma, pero no es cierto. Es una enfermedad autoinmune que debe reconocerse a tiempo”, aclaró.
Su complejidad radica en que puede manifestarse de múltiples formas, afectando distintos órganos y sistemas del cuerpo. Desde alteraciones del estado de ánimo hasta complicaciones cardiovasculares, hepáticas o renales, el lupus puede simular otras condiciones y retrasar el diagnóstico. “Puede afectar la mente, causar depresión o ansiedad, presentarse como dolor de pecho o incluso llevar a una falla renal”, añadió el especialista.
El llamado es claro: educar, reconocer y actuar a tiempo. La detección temprana, el trabajo en equipo y el acceso oportuno a especialistas son pilares fundamentales para reducir el impacto de las enfermedades reumáticas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.









