El embarazo también puede revelar el riesgo cardiovascular futuro

original web
Dra. Carla Rodríguez, cardióloga especialista en enfermedades congénitas del corazón en adultos. Foto tomada por PHL.

La salud cardiovascular de una mujer no comienza a evaluarse cuando aparecen los primeros síntomas. “La historia obstétrica, ginecológica y familiar puede aportar información relevante sobre el riesgo cardiovascular a lo largo de la vida”, así lo explicó la Dra. Carla Rodríguez, cardióloga especialista en enfermedades congénitas del corazón en adultos, quien destacó la importancia de conocer antecedentes como preeclampsia, hipertensión durante el embarazo y enfermedades familiares.

Preeclampsia e hipertensión gestacional como señales de alerta

“Mucho tiempo atrás no se le preguntaba a la mujer si tuvo algún tipo de complicación en el embarazo”, señaló la especialista. Hoy, estos antecedentes pueden aportar información relevante porque se relacionan con hipertensión y otras complicaciones cardiovasculares, incluyendo arritmias y enfermedad cardíaca.

Por ello, considera que una mujer con antecedentes de preeclampsia, hipertensión gestacional o historial familiar debe comunicarlo a su médico y, cuando corresponda, ser evaluada por cardiología. “Si no está pasando por menopausia y los tiene, también las guías dicen que se tiene que ver por un cardiólogo y minimizar esos riesgos cardiovasculares a largo plazo”, afirmó la cardióloga.

La menopausia como oportunidad para revisar el riesgo

La perimenopausia y la menopausia pueden ser un momento para revisar factores de riesgo acumulados, integrando los antecedentes obstétricos con el historial familiar y enfermedades autoinmunes o inflamatorias.

Además, algunos síntomas pueden confundirse con manifestaciones propias de esta etapa. Palpitaciones, alteraciones del ritmo, aumento de la presión o molestias en el pecho pueden requerir una evaluación que permita determinar su origen. “Lo ideal es que se valoren por un cardiólogo y podamos diferenciar si es más relacionado a la menopausia o si es algo cardíaco y necesitamos más investigación”, explicó la experta.

La historia ginecológica también cuenta

La evaluación cardiovascular femenina también debe considerar elementos de la historia reproductiva, “es bien importante el historial obstétrico y ginecológico”, sostuvo la cardióloga, quien considera estos antecedentes “una clave esencial para nuestra salud cardiovascular”.

Este enfoque refleja una evolución en la cardiología hacia una evaluación más específica de la mujer. Según la especialista, durante los últimos años ha aumentado la atención sobre factores de riesgo propios de la salud femenina.

El médico primario como primera línea

woman,doctor,wearing,armband,for,measuring,blood,pressure,with,digital

El médico primario tiene un papel fundamental en este proceso: controla presión arterial y colesterol, recopila antecedentes y determina si la paciente puede beneficiarse de una valoración cardiovascular. “Yo creo que, si no es por ellos, muchas veces la paciente no va a llegar a donde nosotros”, señaló la experta.

La prevención, sin embargo, debe comenzar mucho antes de la menopausia. Controlar el colesterol y la presión, mantener actividad física, incluido ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza, no fumar y cuidar el peso son medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo. “Antes de que llegue la menopausia deberíamos trabajar con nuestros riesgos cardiovasculares”, enfatizó la cardióloga.

Hablar por nuestra propia salud

La especialista también llamó a las mujeres a no atribuir automáticamente determinados síntomas a la ansiedad, el estrés o la menopausia. “Vaya y chequéese”, enfatizó.

Conocer la propia historia obstétrica y familiar y comunicarla al equipo médico puede ayudar a orientar una evaluación más individualizada. “Las mismas mujeres debemos de hablar por nosotras y ponernos a nosotras en prioridad”, concluyó.

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email