El deseo de formar una familia está llevando a algunas mujeres a recurrir a un mercado ilegal de donación de semen que opera principalmente a través de redes sociales y plataformas digitales, donde abundan ofertas de esperma sin controles médicos, sin regulación y, en algunos casos, acompañadas de presiones para mantener relaciones sexuales.
Una investigación realizada por BBC Gales puso al descubierto el funcionamiento de este mercado clandestino, en el que cientos de hombres promocionan sus servicios mediante grupos de Facebook y páginas web similares a aplicaciones de citas, aprovechándose de personas que no pueden acceder a tratamientos de fertilidad por sus altos costos o por restricciones en los sistemas de salud.
Esperma enviado por correo y sin controles sanitarios
Como parte de la investigación, una periodista logró comprar una muestra de semen anunciada en internet por US$133, la cual fue enviada al día siguiente en una caja refrigerada utilizando un envase congelado de puré de tomate para mantener la temperatura.
Sin embargo, al ser analizada en una clínica autorizada, los especialistas comprobaron que todos los espermatozoides estaban muertos, por lo que la muestra carecía de capacidad para lograr una fecundación. El donante, identificado públicamente por un tribunal británico como Robert Albon, aseguró que normalmente su método de envío era exitoso y afirmó haber contribuido al nacimiento de numerosos bebés mediante inseminación artificial y relaciones sexuales.
La investigación también evidenció que muchas mujeres que ingresan a estos grupos reciben mensajes insistentes de hombres que ofrecen la denominada «inseminación natural», un término utilizado para referirse a mantener relaciones sexuales como método para lograr el embarazo.
Además de ofrecer muestras de semen a cambio de dinero, algunos hombres solicitaron fotografías íntimas, propusieron encuentros personales e insistieron en que el sexo era la opción «más efectiva y económica».
La Autoridad de Fertilización Humana y Embriología del Reino Unido (HFEA) advirtió que este tipo de prácticas puede derivar en la coacción de mujeres vulnerables, quienes atraviesan un proceso emocionalmente difícil debido a su deseo de convertirse en madres.
El alto costo de la fertilidad impulsa estas prácticas
Tianna y su esposa Nikki, residentes en el sur de Gales, contaron que recurrieron inicialmente a la búsqueda de un donante por internet porque no calificaban para recibir tratamiento financiado por el sistema público de salud y no podían asumir el costo de una clínica privada.
Aunque finalmente encontraron un donante con quien acordaron una inseminación artificial y establecieron un contrato privado sobre los futuros derechos parentales, reconocen que dicho documento no tiene validez legal, por lo que aún existe el riesgo de disputas judiciales. Hoy la pareja tiene un hijo de un año, pero admite que fue consciente de los riesgos asumidos durante el proceso.
Otro de los casos documentados fue el de Daniel Bayen, un estadounidense de 25 años que viajó al Reino Unido para realizar donaciones mediante inseminación artificial. El joven afirma cubrir únicamente sus gastos de viaje en algunos países, aunque reconoce haber recibido ofertas de hasta US$20.000 por una donación en otras regiones del mundo.
Bayen también explicó que recomienda a otros donantes proteger su identidad personal y limitar la información que comparten para evitar posibles demandas legales.
Autoridades advierten sobre riesgos médicos y legales
La HFEA recordó que en el Reino Unido obtener, almacenar, analizar, procesar y distribuir esperma con fines reproductivos fuera de una clínica autorizada constituye una actividad ilegal, aunque aclaró que las mujeres que recurren a estos donantes no están cometiendo un delito.
Las autoridades subrayan que los principales riesgos incluyen:
- Ausencia de pruebas médicas que descarten enfermedades infecciosas o genéticas.
- Falta de control sanitario sobre el almacenamiento y transporte del semen.
- Incertidumbre legal respecto a la paternidad y los derechos parentales.
- Riesgo de explotación, fraude o coerción sexual hacia mujeres que buscan un embarazo.
La HFEA también criticó el papel de las plataformas digitales, señalando que permiten la existencia de grupos donde se facilita el contacto entre donantes y receptoras.
Aunque Meta, empresa matriz de Facebook, aseguró que eliminará los contenidos que infrinjan sus normas o la legislación vigente cuando sean reportados, el organismo regulador considera que cerrar estos grupos no resolverá completamente el problema, ya que la actividad podría trasladarse a otras plataformas.
Por ello, las autoridades insisten en la importancia de fortalecer la información pública sobre los riesgos de la donación de semen no regulada y promover el acceso a tratamientos de fertilidad seguros. El Consejo Nacional de Jefes de Policía del Reino Unido reiteró que la donación de semen fuera de los canales regulados puede facilitar situaciones de abuso y afectar especialmente a personas en condiciones de vulnerabilidad.
Los organismos sanitarios recomiendan que quienes estén considerando un tratamiento de fertilidad busquen atención exclusivamente en clínicas autorizadas, donde existan protocolos médicos, controles de calidad, pruebas de enfermedades infecciosas y respaldo legal para proteger tanto a los futuros padres como a los niños nacidos mediante reproducción asistida.









