Una nueva estrategia terapéutica podría mejorar el pronóstico de pacientes con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado de alto riesgo. Los resultados de un subestudio del ensayo clínico fase 3 PROTEUS mostraron que la combinación de apalutamida y terapia de privación androgénica (ADT), administrada antes y después de la prostatectomía radical, redujo un 62 % el riesgo relativo de recurrencia o muerte, en comparación con la cirugía sola.
Los hallazgos, anunciados por Johnson & Johnson durante el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2026), también evidenciaron una reducción del 51 % en el riesgo relativo de desarrollar metástasis a distancia o morir. El subestudio incluyó 408 pacientes con cáncer de próstata no metastásico de alto riesgo, quienes recibieron la combinación terapéutica junto con cirugía o fueron sometidos únicamente a prostatectomía radical.
Tras una mediana de seguimiento de 37.8 meses, los investigadores encontraron que el 63 % de los pacientes tratados con apalutamida y ADT permanecía libre de eventos relacionados con la enfermedad a los tres años, frente al 41.4 % del grupo tratado solo con cirugía. La mediana de supervivencia libre de eventos no se había alcanzado en el grupo de tratamiento combinado, mientras que en el grupo de cirugía sola fue de 19.1 meses.
El Dr. Alberto Briganti, profesor de Urología y cirujano urólogo del Hospital IRCCS San Raffaele de Milán, destacó la importancia de fortalecer las estrategias para pacientes con enfermedad agresiva, considerando que la recurrencia continúa siendo uno de los principales desafíos después de la cirugía.
Menor riesgo de metástasis y tratamientos adicionales
Además de reducir la recurrencia, la estrategia combinada mostró una disminución del 51 % en el riesgo relativo de metástasis a distancia o muerte, así como una reducción del 71 % en el riesgo de requerir tratamientos posteriores. A los tres años, el 64.6 % de los pacientes tratados con apalutamida y ADT no había necesitado una terapia adicional, frente al 32 % de quienes recibieron únicamente cirugía.
Estos resultados sugieren que incorporar tratamientos sistémicos antes y después de la intervención quirúrgica podría prolongar el control de la enfermedad en pacientes seleccionados.
Seguridad y efectos adversos del tratamiento
En cuanto a la seguridad, los eventos adversos de grado 3 o 4 se presentaron en el 31 % de los pacientes del grupo de tratamiento combinado, frente al 22 % del grupo de cirugía sola. Entre los efectos más frecuentes se reportaron sofocos (64 %) e incontinencia urinaria (63 %). No se registraron muertes atribuidas a eventos adversos relacionados con el tratamiento.
¿Podría cambiar el manejo del cáncer de próstata?
Aunque los resultados representan un avance en la investigación del cáncer de próstata de alto riesgo, la combinación de apalutamida y terapia de privación androgénica todavía no cuenta con aprobación regulatoria específica para esta indicación.
Los investigadores continúan evaluando los resultados a largo plazo, incluida la supervivencia global, para determinar el impacto definitivo de esta estrategia.
Los hallazgos refuerzan el potencial de los tratamientos perioperatorios, administrados antes y después de la cirugía, para reducir la recurrencia y avanzar hacia un manejo más personalizado del cáncer de próstata.









