Vivir bajo violencia constante aumenta el riesgo de depresión, ansiedad y estrés postraumático

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La exposición prolongada a situaciones de violencia y estrés puede aumentar el riesgo de trastornos mentales y afectar tanto la salud emocional como física.

Las personas que viven durante largos periodos en contextos de violencia o conflicto tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos de salud mental como depresión, ansiedad y trastorno por estrés postraumático (TEPT), advierten especialistas en psicología.

Según la psicóloga Dana Churbaji, investigadora de la Universidad de Münster, la exposición crónica a situaciones de violencia incrementa significativamente la probabilidad de padecer estas enfermedades. “El número de trastornos mentales es mayor entre las personas que están expuestas a la violencia de forma constante”, explica.

Además del miedo permanente, factores como la escasez de alimentos, los cortes de electricidad o la pérdida de comunicación generan una presión adicional que reduce la capacidad de las personas para manejar el estrés. Esto puede provocar que pequeños conflictos cotidianos escalen con mayor facilidad y afecten las relaciones familiares y sociales.

El trastorno de estrés postraumático puede aparecer tiempo después

En situaciones de crisis, el cerebro suele entrar en modo de supervivencia, por lo que muchas personas no presentan síntomas de trauma de inmediato. El trastorno por estrés postraumático suele aparecer posteriormente, cuando la persona logra salir del entorno de peligro o intenta retomar su vida cotidiana.

Entre los síntomas más frecuentes del TEPT se encuentran:

  • Evitar recordar experiencias traumáticas
  • Flashbacks o recuerdos intrusivos del evento vivido
  • Reacciones intensas ante estímulos que recuerdan el trauma
  • Trastornos del sueño
  • Dificultades de concentración
  • Sentimientos de culpa o desconfianza

El impacto del estrés psicológico también puede manifestarse físicamente, con dolores de cabeza, dolor de espalda, fatiga o alteraciones menstruales.

El estrés prolongado puede ser más dañino que un trauma puntual

Los expertos señalan que existe una diferencia entre experimentar un evento traumático aislado y vivir durante largos periodos bajo violencia o persecución.

La acumulación de experiencias traumáticas aumenta el riesgo de desarrollar trastornos psicológicos, especialmente cuando afectan diferentes áreas de la vida de una persona.

El apoyo psicológico y social es fundamental

El tratamiento del TEPT y otros trastornos relacionados con el trauma puede incluir terapia individual, terapia grupal y apoyo psicosocial. También existen recursos en línea, como herramientas desarrolladas por la Organización Mundial de la Salud, que ayudan a las personas a manejar situaciones de estrés intenso.

Aunque las experiencias traumáticas no pueden borrarse completamente, los especialistas coinciden en que muchas personas logran reconstruir su vida y recuperar su bienestar con el apoyo adecuado.

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