La hiponatremia persistente e inexplicable puede ser mucho más que una alteración metabólica aislada. Un caso clínico recientemente publicado pone de relieve cómo este hallazgo puede constituir el primer y único signo de un tumor oculto, subrayando la importancia de una evaluación diagnóstica exhaustiva ante la sospecha de síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH).
Detalles del caso
El informe describe el caso de una mujer de 36 años, previamente sana, que desarrolló hiponatremia de causa desconocida durante su segundo embarazo. A las 32 semanas de gestación presentó niveles de sodio de 126 mEq/L, inicialmente atribuidos a cambios fisiológicos del embarazo y tratados con restricción de líquidos. Sin embargo, seis meses después del parto persistía una hiponatremia leve, lo que motivó su derivación a endocrinología.
Los estudios confirmaron SIADH: la paciente presentaba orina inapropiadamente concentrada pese a una baja osmolalidad sérica, con estado euvolémico y función tiroidea y suprarrenal normales. Al descartarse causas farmacológicas y no responder a una restricción hídrica estricta, surgió la sospecha de un proceso patológico subyacente.
Dada la edad de la paciente y la ausencia de desencadenantes claros, se inició un cribado amplio para descartar malignidad oculta. Las imágenes revelaron una masa de tejido blando en el seno maxilar anterior derecho con extensión hacia la cavidad nasal.
Estudios posteriores, incluyendo tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética, mostraron un tumor hipermetabólico, altamente celular y con realce intenso tras la administración de contraste, compatible con una neoplasia activa. Otros hallazgos incidentales en hígado, páncreas y glándula suprarrenal resultaron benignos.
Llamativamente, la paciente no presentaba síntomas nasosinusales como obstrucción nasal, epistaxis, dolor facial o alteraciones del olfato, lo que retrasó la evaluación otorrinolaringológica. Este aspecto resalta cómo las manifestaciones paraneoplásicas pueden preceder a los síntomas locales del tumor.
El análisis histopatológico confirmó el diagnóstico de un neuroblastoma olfatorio de bajo grado, una neoplasia neuroendocrina rara que habitualmente se origina en la región superior de la cavidad nasal. En este caso, la localización en el seno maxilar representó una presentación anatómica inusual. El comité multidisciplinario recomendó tratamiento quirúrgico seguido de radioterapia adyuvante.
Tras una maxilectomía medial endoscópica con resección completa del tumor, los niveles de sodio sérico de la paciente se normalizaron en menos de 24 horas, sin necesidad de medidas adicionales.
Esta respuesta inmediata confirmó la relación causal entre el tumor y el SIADH, y sugirió la eliminación exitosa de la fuente ectópica de secreción hormonal. Cinco años después, la paciente se mantiene libre de enfermedad y con estabilidad bioquímica sostenida.
El caso destaca la necesidad de considerar una búsqueda activa de malignidad en pacientes con SIADH inexplicable, incluso en personas jóvenes y sin factores de riesgo aparentes.
Asimismo, demuestra que los síndromes paraneoplásicos pueden ser la única pista clínica de tumores ocultos y que la resolución rápida de las alteraciones metabólicas puede servir como marcador funcional de curación.









