«Aunque las mujeres con riesgo promedio deben iniciar la mamografía anual a los 40 años, todas deberían someterse a una evaluación de riesgo antes de los 30». Así lo recomendó la Dra. Andrea Saldaña, radióloga especialista en cáncer de seno, quien explicó que este análisis permite identificar a las pacientes con mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad y determinar si necesitan comenzar el cernimiento a una edad más temprana.
La detección temprana continúa siendo una de las herramientas más eficaces para reducir la mortalidad por cáncer de seno. Sin embargo, el momento adecuado para iniciar el cernimiento no depende únicamente de la edad, sino también del riesgo individual de cada paciente.

La especialista señaló que toda mujer debería conversar con su médico antes de los 30 años para conocer su riesgo de desarrollar cáncer de seno. «En esa evaluación se revisa el historial familiar y otras características que podrían clasificar a la paciente como de riesgo moderado o elevado. Si cae en una de esas clasificaciones, podría necesitar comenzar su mamografía antes de los 40 años», indicó.
En las mujeres con riesgo promedio, la recomendación continúa siendo realizar una mamografía anual a partir de los 40 años.
La mamografía 3D detecta más cáncer y reduce falsos positivos
Los avances tecnológicos también han transformado el cernimiento. La tomosíntesis, conocida como mamografía tridimensional, permite obtener imágenes del seno en múltiples cortes, ofreciendo una evaluación más precisa.
«Podemos detectar cánceres más temprano, detectar cáncer invasivo a tiempo y también disminuye la cantidad de veces que tenemos que llamar a la paciente para hacer vistas adicionales. Así disminuimos los falsos positivos y aumentamos la detección del cáncer», explicó la radióloga.
Por ello, la especialista recomendó que, siempre que sea posible, las pacientes se realicen mamografías con tecnología tridimensional.
La densidad del seno también influye en el cernimiento
No todas las mamografías ofrecen el mismo rendimiento en todas las pacientes. La densidad del tejido mamario puede dificultar la identificación de lesiones, ya que tanto el tejido denso como el cáncer aparecen de color blanco en las imágenes. «Si tenemos un seno bien denso, va a ser bien difícil encontrar el cáncer», señaló la Dra. Andrea Saldaña.
En estos casos, explicó que las mujeres con senos densos pueden beneficiarse de estudios complementarios, como la sonomamografía anual. Para quienes presentan un riesgo elevado, especialmente aquellas con mutaciones en BRCA1 o BRCA2, la resonancia magnética también forma parte del cernimiento y puede comenzar desde los 25 años.

Conocer el riesgo individual y utilizar las herramientas de imagen más adecuadas para cada paciente permite personalizar el cernimiento y aumentar las probabilidades de detectar el cáncer de seno en sus etapas iniciales, cuando las opciones de tratamiento son menos agresivas y las posibilidades de curación son significativamente mayores.









