En cáncer de seno no existen fórmulas universales. Aunque dos personas reciban el mismo diagnóstico, el comportamiento del tumor, el estadio de la enfermedad y las características individuales hacen que el tratamiento sea diferente para cada una.
«Podemos tener diez personas con cáncer de seno y las diez tendrán tratamientos diferentes, en secuencias diferentes«, explica la Dra. Adelba Torres, hematóloga oncóloga.
La especialista señala que algunos pacientes requieren quimioterapia, otros inmunoterapia, radioterapia, terapias hormonales o combinaciones de estas estrategias. Por ello, insiste en que las comparaciones entre pacientes pueden generar falsas expectativas o preocupaciones innecesarias. «El diagnóstico de uno no es igual al de otro, y por eso no lo tratamos igual».
Tratamientos más efectivos y con menos efectos secundarios
Los avances científicos no solo han permitido desarrollar terapias más precisas, sino también mejorar la experiencia de quienes atraviesan el tratamiento.
Actualmente existen medicamentos que ayudan a prevenir o controlar efectos secundarios como las náuseas, los vómitos y otras complicaciones asociadas a las terapias oncológicas. «Inclusive la inmunoterapia tiene sus propios efectos, pero los vigilamos y manejamos de cerca», explica la Dra. Torres.
Desde ajustes en las dosis hasta medicamentos de soporte y un seguimiento continuo, el equipo médico acompaña al paciente durante todo el proceso para que pueda completar el tratamiento de la mejor manera posible. «Yo siempre les digo: no quisiera que pasaran por esto, pero es parte del camino hacia la meta».
Vivir con el diagnóstico también es posible
Uno de los mensajes que la oncóloga busca transmitir con mayor fuerza es que un diagnóstico de cáncer ya no representa la sentencia que muchas personas imaginan. «Tener cáncer no significa muerte. La gran mayoría de los pacientes vive bien y sigue con su vida». La especialista destaca que muchas personas, incluso con enfermedades avanzadas, logran mantener una vida activa, continuar trabajando y compartir con sus familias gracias a los avances terapéuticos y al seguimiento multidisciplinario.
Además del tratamiento médico, resalta el papel del acompañamiento emocional y del apoyo familiar durante todo el proceso.
Para la Dra. Torres, el mayor riesgo no es enfrentar el tratamiento, sino postergarlo o abandonarlo. «No le tengamos miedo al tratamiento. Debemos tenerle miedo a no hacerlo». La especialista hace un llamado a mantener los controles médicos al día, seguir las recomendaciones del oncólogo y consultar de inmediato ante cualquier cambio en el cuerpo. «El tiempo es oro».
Aunque el cáncer de seno continúa siendo uno de los principales desafíos en salud a nivel mundial, la investigación científica sigue ampliando las opciones terapéuticas. La detección temprana, la inmunoterapia y los tratamientos personalizados han contribuido a mejorar significativamente la supervivencia y la calidad de vida de las pacientes.
La Dra. Adelba Torres concluye con un mensaje de esperanza para quienes reciben este diagnóstico. «Hoy, tener cáncer de seno no es sinónimo de muerte. Es sinónimo de lucha, de vida y de esperanza».








