La shigelosis, una infección intestinal causada por bacterias del género Shigella, está mostrando un cambio en su patrón de transmisión. Una investigación publicada en The Lancet Infectious Diseases encontró que las variantes transmitidas por vía sexual aumentaron un 15 % más rápido entre 2015 y 2020 que aquellas relacionadas con viajes, alimentos contaminados o brotes en escuelas.
La bacteria Shigella, responsable de cuadros de diarrea intensa o con sangre, históricamente se asociaba a la contaminación de alimentos y agua. Sin embargo, los investigadores señalan que desde hace dos décadas las cepas vinculadas a las relaciones sexuales han incrementado de forma sostenida.
Mediante técnicas de secuenciación genética, los científicos comprobaron que estas variantes no solo se expanden con mayor rapidez, sino que también presentan una mayor capacidad para desarrollar resistencia a los antibióticos.
Preocupa la resistencia a los tratamientos
El estudio encontró que más del 70 % de las cepas transmitidas por vía sexual eran resistentes a al menos un antibiótico de uso clínico. Además, algunas habían adquirido resistencia a ceftriaxona, azitromicina y ciprofloxacina, tres de los tratamientos más utilizados contra esta infección.
Los especialistas destacan que las recomendaciones habituales para prevenir la shigelosis deben incluir información sobre su transmisión sexual, ya que las medidas centradas únicamente en la higiene alimentaria no son suficientes.
También aconsejan evitar las relaciones sexuales durante un episodio de diarrea y hasta dos semanas después de la recuperación, además de informar al médico sobre los antecedentes sexuales si existe sospecha de infección, con el fin de recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.









