Las diferencias moleculares entre leucemias, linfomas y otros cánceres hematológicos permiten identificar estrategias terapéuticas más específicas y comprender por qué pacientes con diagnósticos similares pueden responder de manera distinta a un mismo tratamiento.
La identificación de alteraciones moleculares en los cánceres hematológicos se ha convertido en un componente fundamental para determinar el tratamiento, estimar el pronóstico y comprender las diferencias en la supervivencia de los pacientes.
Así lo explicó el Dr. Joel López, hematólogo oncólogo y presidente de AHOMPR, quien destacó que los avances en el conocimiento de la biología tumoral están transformando el abordaje clínico de enfermedades como las leucemias, los linfomas y el mieloma múltiple. “Para saber cómo tratar los pacientes hoy en día, tenemos que tener una información molecular”, señaló el especialista al explicar la importancia de identificar las mutaciones asociadas con cada enfermedad.
Aunque los cánceres de la sangre comparten determinadas características, existen diferencias biológicas que influyen directamente en su evolución y respuesta terapéutica. A diferencia de muchos tumores sólidos, cuyo tratamiento en etapas tempranas puede incluir la resección quirúrgica, las neoplasias hematológicas suelen requerir tratamientos sistémicos, debido a las características de las células y tejidos afectados.
Sin embargo, incluso dentro de una misma categoría diagnóstica pueden identificarse subtipos con comportamientos clínicos diferentes. “No todo paciente que tiene un cáncer de la sangre tiene el mismo cáncer de la sangre”, expresó el Dr. Joel López.
El especialista explicó que estas diferencias hacen necesario evaluar las características moleculares de cada enfermedad, especialmente aquellas relacionadas con el riesgo de progresión, la respuesta al tratamiento y la supervivencia.
El perfil molecular permite orientar las decisiones terapéuticas
La caracterización molecular permite identificar alteraciones que, dependiendo de la enfermedad, pueden funcionar como marcadores pronósticos o blancos terapéuticos. “¿Qué tipo de mutaciones tiene ese paciente? ¿Y por qué eso es importante? Porque sabemos que los tratamientos y su efectividad dependen mucho del tipo de mutación que tiene el paciente”, explicó el Dr. Joel López.
El especialista destacó que estas diferencias ayudan a comprender por qué determinados pacientes responden favorablemente a un tratamiento, mientras otros no alcanzan los mismos resultados. “Tenemos que tener hoy en día una comprensión de lo que está ocurriendo a nivel molecular para poder ofrecerle a estos pacientes un tratamiento adecuado”, sostuvo.
De acuerdo con el especialista, uno de los objetivos actuales es comprender mejor cómo se manifiestan estas diferencias en la población puertorriqueña, considerando su posible relación con los resultados clínicos y la selección de tratamientos.
Hacia una atención oncológica más individualizada
El avance de la medicina de precisión está favoreciendo estrategias de tratamiento basadas en las características biológicas de cada neoplasia, más allá de su clasificación diagnóstica general.
El presidente de AHOMPR también destacó el interés de estudiar estas diferencias en la población puertorriqueña. “Y entendemos que hoy en día estamos trabajando para saber específicamente en nuestra población puertorriqueña cómo se ven esas diferencias”. Para el especialista, comprender la heterogeneidad molecular de los cánceres hematológicos es esencial para avanzar hacia una atención más individualizada y mejorar la selección de tratamientos.








