La detección temprana del cáncer de pulmón continúa siendo uno de los principales desafíos en oncología. Aunque las pruebas de cernimiento permiten identificar lesiones pulmonares antes de que aparezcan síntomas, las barreras para acceder a especialistas y estudios diagnósticos pueden retrasar la identificación de la enfermedad.
Así lo explicó la Dra. Omayra Reyes Santiago, hematóloga oncóloga de adultos, quien destacó la importancia de evaluar oportunamente a las personas con antecedentes significativos de tabaquismo. “Los desafíos principales para detectar el cáncer de pulmón en etapas tempranas es el acceso de los pacientes a los especialistas que podrían llevar este diagnóstico”.
¿Quiénes deben realizarse una tomografía de baja dosis?
La tomografía computarizada de baja dosis (LDCT) es una herramienta de cernimiento que permite examinar los pulmones utilizando una cantidad reducida de radiación, con el propósito de identificar lesiones sospechosas en pacientes con alto riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. De acuerdo con las recomendaciones de la American Cancer Society, esta prueba debe realizarse anualmente en personas de 50 a 80 años que fuman o fumaron y que acumulan al menos 20 paquetes-año de exposición al cigarrillo.
La Dra. Reyes Santiago resaltó que corresponde al médico primario identificar a los pacientes que podrían beneficiarse de estas evaluaciones. “Esto corresponde identificarlo al médico primario, que es quien debe reconocer si el paciente ha tenido la exposición suficiente al cigarrillo”. Cuando la tomografía identifica una lesión sospechosa, puede ser necesario realizar estudios adicionales para determinar su naturaleza.
Entre estos procedimientos se encuentran la broncoscopía, que permite examinar las vías respiratorias, y las biopsias pulmonares, mediante las cuales se obtiene tejido para su evaluación patológica. La especialista destacó la importancia de que el paciente pueda acceder a neumología y a los procedimientos necesarios para completar el diagnóstico. “Por ejemplo, que el paciente pueda ser evaluado con neumología para lograr tener una broncoscopía o que el paciente pueda tener pruebas de cernimiento temprana para detectar el cáncer de pulmón si es que ya tiene un historial significativo de exposición al cigarrillo”.
Diagnosticar antes de que la enfermedad avance
La etapa en que se identifica el cáncer de pulmón influye directamente en las alternativas terapéuticas y el pronóstico.
En este sentido, la Dra. Reyes Santiago subrayó que la evaluación médica y el cernimiento apropiado son fundamentales para reducir los diagnósticos en etapas avanzadas. “Una de las limitaciones a la sobrevida del paciente es en la etapa en que encontramos el cáncer de pulmón”.
Asimismo, advirtió: “Si el paciente no se atiende o si no tiene un cernimiento apropiado, la probabilidad de que esto sea una enfermedad avanzada y disminuya sus probabilidades de sobrevida son bien altas”.
El mensaje de la especialista refuerza la necesidad de fortalecer la identificación del riesgo desde la atención primaria, así como el acceso a pruebas diagnósticas que permitan detectar la enfermedad cuando existen mayores oportunidades de tratamiento.









