El mieloma múltiple puede pasar desapercibido en sus primeras etapas. Sin embargo, cuando ciertos hallazgos persisten sin una explicación clara, la evaluación médica debe ampliar la búsqueda de posibles trastornos de las células plasmáticas.
“En las etapas iniciales del mieloma múltiple los síntomas pueden ser inespecíficos. Estamos hablando que esos síntomas se pueden asociar a otros tipos de condiciones, por lo cual se puede hacer difícil el diagnóstico inicial de la enfermedad”, explicó el Dr. Joel López, hematólogo oncólogo y presidente de la AHOMPR.
Anemia persistente y dolor óseo como señales de alerta
Entre los hallazgos que pueden orientar al médico primario están la anemia que no mejora, el dolor óseo y el deterioro de la función renal. Por separado pueden tener múltiples causas, pero su persistencia sin una explicación identificada debe motivar una evaluación más amplia.
“Cuando una anemia, dolor óseo o deterioro de la función renal deja de ser un hallazgo aislado y debemos hacer pensar en mieloma múltiple”, señaló el especialista, ya que no deben considerarse normales, independientemente de la edad del paciente.
La proteína M puede orientar la investigación
Ante una sospecha clínica, “los estudios iniciales en mieloma múltiple se basan en la identificación de las proteínas que producen esas células de mieloma dentro de la médula ósea, lo que llamamos proteína M, que se puede encontrar en la sangre o en la orina del paciente”, explicó el hematólogo oncólogo.
A partir de estos resultados pueden realizarse estudios de imágenes para identificar lesiones óseas y, posteriormente, una biopsia de médula ósea para establecer el diagnóstico definitivo.
La referencia a hematología no debe retrasarse

Para el experto, la identificación de una anemia persistente sin causa conocida es suficiente para considerar la evaluación por un especialista de la sangre. “Tan pronto como se identifique esa hemoglobina baja que no tenga una causa identificada, debe enviarse ese paciente al hematólogo, oncólogo o especialista de la sangre”, afirmó.
La detección oportuna es precisamente uno de los objetivos de iniciativas educativas como ‘De Rojo por la Vida’, impulsada desde la Asociación de Hematología y Oncología Médica de Puerto Rico (AHOMPR), “lo que queremos es que eduquemos a la comunidad cuáles son los hallazgos, signos y síntomas que pueden tener los pacientes de mieloma múltiple para que al final del día puedan ser identificados y, en caso de necesitar tratamiento, ser tratados de una forma adecuada y temprana”, explicó el especialista.
Una alerta clínica que no debe pasar por alto
Para el Dr. López, si tuviera que dejar un solo mensaje al médico primario sería prestar atención a la combinación de hemoglobina baja y dolor óseo persistentes.
“Ciertamente, una hemoglobina baja y un dolor óseo que no han mermado o disminuido son señales de alerta para mieloma múltiple y en ninguna etapa de la vida son normales”, concluyó el hematólogo oncólogo.









