La evolución de los tratamientos contra la hepatitis C ha transformado radicalmente el pronóstico de esta enfermedad en las últimas décadas. Lo que antes implicaba terapias prolongadas y altamente tóxicas, hoy puede tratarse con una sola pastilla diaria y tasas de curación cercanas al 100 %. Así lo explicó el Dr. Juan Carlos Lemos, especialista en enfermedades infecciosas y subespecialidad en pacientes trasplantados, quien destacó que los avances médicos han cambiado por completo el manejo clínico de esta infección viral. “Ahora tenemos medicamentos con muy pocos efectos secundarios, buena adherencia y una eficacia casi de un 100 %”, señaló.
El especialista recordó que hace varias décadas el tratamiento estándar incluía medicamentos como interferón y ribavirina, terapias que podían extenderse por aproximadamente 42 semanas. “Eran medicamentos con alta toxicidad. Muchos pacientes no los toleraban y tenían recaídas luego del tratamiento”.
Además de los efectos adversos, la eficacia de estos tratamientos era considerablemente menor en comparación con las terapias actuales.
Una sola pastilla diaria puede erradicar la enfermedad
Actualmente, los pacientes pueden recibir tratamientos mucho más simples y efectivos.
Según explicó el doctor Lemos, existen regímenes terapéuticos de una sola pastilla diaria durante 8 a 12 semanas que logran curar la infección entre un 96 % y un 100 % de los casos. “Lo más reciente es una pastilla diaria por 12 semanas e inclusive algunos regímenes pueden ser hasta de ocho semanas”, indicó.
El infectólogo explicó que uno de los avances más importantes ha sido el desarrollo de medicamentos capaces de tratar múltiples variantes del virus.
Detalló que los genotipos más frecuentes en Puerto Rico, Estados Unidos y Latinoamérica van del 1 al 6, siendo el genotipo 1 el más común en la región. “Ahora hay medicamentos que cubren todos los seis genotipos y son eficientes para curar cada uno de ellos”, sostuvo.
El acceso al tratamiento sigue siendo uno de los principales desafíos
A pesar de la eficacia de los medicamentos, el especialista reconoció que todavía existen retos importantes relacionados con el acceso y la aprobación de terapias por parte de los planes médicos.
Los tratamientos continúan siendo costosos, aunque aclaró que muchos ya forman parte de los formularios de cobertura de aseguradoras.
Asimismo, enfatizó la importancia del seguimiento clínico y la adherencia al tratamiento para lograr una curación efectiva. “Hay que seguir al paciente para que tenga adherencia y eventualmente poder erradicar la hepatitis C y curarla”, concluyó.








