Durante décadas, la medicina asumió que los cálculos renales se originaban exclusivamente por procesos físico-químicos, como la saturación de minerales en la orina. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) propone un cambio de paradigma: las bacterias podrían desempeñar un papel activo en la formación de las piedras en el riñón.
La investigación, publicada esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), identificó bacterias vivas integradas en la estructura interna de los cálculos renales más comunes, conocidos como piedras de oxalato cálcico.
Biofilms ocultos en los cálculos más frecuentes
Los cálculos de oxalato cálcico representan cerca del 80 % de los casos clínicos de litiasis renal. Mediante técnicas avanzadas de microscopía electrónica y de fluorescencia, los investigadores analizaron estas piedras y detectaron algo inesperado: capas organizadas de bacterias formando biofilms, profundamente incrustadas en los cristales.
Este hallazgo contradice la visión tradicional de que estas piedras se desarrollan únicamente por la acumulación pasiva de minerales.
“Este avance desafía la suposición de que estas piedras se desarrollan solo por procesos químicos”, explicó Kymora Scotland, profesora de urología en la Escuela de Medicina David Geffen de la UCLA y coautora principal del estudio. “Demuestra que las bacterias pueden residir dentro de los cálculos y contribuir activamente a su formación”.
Una posible explicación para la recurrencia de los cálculos renales
El descubrimiento podría ayudar a explicar la relación, hasta ahora poco comprendida, entre las infecciones urinarias recurrentes y la aparición repetida de cálculos renales. Según los investigadores, las bacterias no serían simples “pasajeras”, sino que actuarían como un andamiaje biológico que facilita la nucleación y el crecimiento de los cristales.
Este mecanismo bacteriano podría explicar por qué algunos pacientes presentan recurrencias frecuentes, incluso cuando siguen medidas preventivas tradicionales.
La relevancia clínica del hallazgo es significativa. Se estima que una de cada once personas desarrollará cálculos renales a lo largo de su vida, una prevalencia que continúa en aumento. Factores como el síndrome metabólico, la baja hidratación y ciertos hábitos alimentarios contribuyen a este incremento.
“Al descubrir este mecanismo, se abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas que se dirijan al entorno microbiano de los cálculos para prevenir su reaparición”, añadió Scotland.
El equipo multidisciplinario, integrado por especialistas en urología, bioingeniería y química, ya trabaja en identificar qué especies bacterianas específicas tienen la capacidad de iniciar la formación de estos cálculos y por qué algunos pacientes son más susceptibles.
Aunque el estudio se centró en cálculos de calcio, los científicos sospechan que este mecanismo microbiano podría estar presente también en otros tipos de piedras renales menos frecuentes.
De confirmarse, este enfoque podría transformar la prevención y el tratamiento de la litiasis renal, incorporando estrategias dirigidas al microbioma urinario, más allá del control químico tradicional.
Fuente original aquí









