Cáncer de colon puede prevenirse y curarse en la mayoría de los casos si se detecta a tiempo

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Dr. José Lozada, hematólogo oncólogo del Hospital Auxilio Mutuo. Foto tomada por PHL.

No todos los pólipos del colon se convierten en cáncer, pero todos los cánceres de colon comenzaron con un pólipo”, advierte el Dr. José Lozada, hematólogo oncólogo del Hospital Auxilio Mutuo, al destacar que este es uno de los pocos tumores en los que la medicina no solo puede detectarlo temprano, sino también prevenirlo.

El cáncer de colon continúa siendo una de las neoplasias más frecuentes, pero también una de las que ofrece una oportunidad real de prevención y curación cuando se detecta en etapas tempranas. Según explicó el especialista, la gran mayoría de los casos pueden curarse si se identifican a tiempo, lo que convierte al cernimiento en una herramienta clave para reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad.

La razón está en el origen mismo del tumor. La mayoría de los cánceres de colon se desarrollan a partir de pólipos, pequeñas lesiones en la mucosa intestinal que con el tiempo pueden transformarse en malignas.

En este contexto, la colonoscopia cumple una doble función fundamental: detectar la enfermedad tempranamente y prevenir su desarrollo. Durante el procedimiento, el especialista puede identificar y retirar pólipos antes de que evolucionen hacia cáncer.

“El pólipo que se extrae durante una colonoscopia se envía al laboratorio de patología. Una vez retirado, ese pólipo jamás podrá convertirse en cáncer”, explicó el Dr. Lozada. Por ello, las guías actuales recomiendan que todas las personas se realicen su primera colonoscopia a los 45 años, y posteriormente repetir el estudio cada 5 a 10 años dependiendo de los hallazgos y la evaluación del gastroenterólogo.

Riesgo familiar y vigilancia temprana en pacientes jóvenes

El especialista subraya que el médico de atención primaria juega un papel clave para asegurar que los pacientes inicien el cernimiento a la edad recomendada, ya que en muchos casos la enfermedad no produce síntomas en sus etapas iniciales.

En términos clínicos, los especialistas suelen identificar dos perfiles de pacientes. El más frecuente corresponde a casos esporádicos, generalmente en personas mayores de 50 o 55 años que consultan por síntomas como sangrado gastrointestinal o alteraciones en estudios de laboratorio.

Sin embargo, también existe un grupo de pacientes jóvenes que requiere especial vigilancia. Los casos que aparecen antes de los 40 años suelen estar asociados a síndromes genéticos o antecedentes familiares fuertes de cáncer colorrectal.

En estas situaciones, la recomendación es clara: la colonoscopia debe realizarse diez años antes de la edad en la que fue diagnosticado el familiar afectado. Por ejemplo, si un padre desarrolló cáncer de colon a los 42 años, el estudio debería comenzar alrededor de los 32.

Además, las pruebas genéticas permiten identificar mutaciones hereditarias que pueden afectar a varios miembros de una misma familia, lo que facilita iniciar estrategias de vigilancia más tempranas en hijos y hermanos.

Para el Dr. Lozada, el acceso oportuno al cernimiento sigue siendo la herramienta más poderosa para reducir el impacto del cáncer colorrectal, una enfermedad en la que la prevención y la detección temprana pueden cambiar completamente el pronóstico de los pacientes.

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