Dejar las inyecciones para adelgazar puede provocar una rápida recuperación del peso

original web (36)
Expertos subrayan la importancia del acompañamiento médico y los cambios sostenidos en el estilo de vida.

Las inyecciones para adelgazar, como Ozempic, Mounjaro o Wegovy, se han convertido en una herramienta popular para el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, una nueva investigación advierte que suspender estos tratamientos puede conllevar una recuperación del peso significativamente más rápida que la observada tras abandonar una dieta tradicional.

Un análisis reciente publicado en el British Medical Journal indica que las personas que dejan de usar estos medicamentos pueden recuperar el peso perdido a una velocidad cuatro veces mayor que quienes adelgazan únicamente mediante cambios en la alimentación.

Recuperación de peso tras suspender el tratamiento

Según los datos del estudio, las personas con sobrepeso que utilizan inyecciones basadas en GLP-1 pierden, en promedio, cerca de una quinta parte de su peso corporal. No obstante, al interrumpir el tratamiento, recuperan alrededor de 0,8 kilogramos por mes, lo que implica que en aproximadamente 18 meses vuelven a su peso previo al inicio de la medicación.

En contraste, quienes siguen una dieta convencional suelen perder menos peso, pero lo recuperan de forma más gradual, a un ritmo aproximado de 0,3 kilogramos mensuales.

“Las personas que adquieren estos medicamentos deben ser conscientes del riesgo de recuperar peso rápidamente una vez finaliza el tratamiento”, advirtió la doctora Susan Jebb, investigadora de la Universidad de Oxford y una de las autoras del estudio.

Los investigadores analizaron 37 estudios que incluyeron a más de 9.000 pacientes, con el objetivo de comparar los efectos de las inyecciones para bajar de peso frente a dietas convencionales u otros fármacos orales.

No obstante, Jebb subrayó que la mayoría de los datos provienen de ensayos clínicos controlados y que aún se necesitan estudios más amplios para evaluar los efectos a largo plazo. El período máximo de seguimiento tras suspender la medicación fue de un año, por lo que las cifras reportadas representan estimaciones.

¿Una solución a corto o largo plazo?

Para muchas personas, estos medicamentos han logrado resultados que las dietas tradicionales no consiguieron. Sin embargo, organismos como el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) recomiendan su uso exclusivamente en personas con obesidad y riesgos asociados para la salud, y no como una solución estética.

Además, los especialistas insisten en que el tratamiento debe ir acompañado de cambios sostenidos en el estilo de vida, incluyendo una alimentación saludable y actividad física regular. Algunos expertos incluso consideran que, debido al alto riesgo de recaída, estos medicamentos deberían contemplarse como un tratamiento de larga duración.

Pacientes que han intentado suspender las inyecciones describen la experiencia como un “interruptor” que se activa, generando un aumento repentino e intenso del apetito.

El papel del GLP-1 en el aumento del apetito

El doctor Adam Collins, experto en nutrición de la Universidad de Surrey, explica que el mecanismo de acción de estos fármacos podría explicar el aumento acelerado de peso tras dejarlos.

Las inyecciones imitan la hormona natural GLP-1, responsable de regular el apetito. “Administrar niveles artificialmente elevados de GLP-1 durante largos períodos puede reducir la producción natural de esta hormona y disminuir la sensibilidad del organismo a sus efectos”, señaló.

“Mientras se toman los medicamentos no hay problema, pero al interrumpirlos el apetito deja de estar controlado, lo que aumenta el riesgo de comer en exceso”, añadió. Esta situación se agrava cuando no se han adoptado cambios de conducta alimentaria que ayuden a sostener la pérdida de peso a largo plazo.

Pese a estos riesgos, algunos expertos destacan que incluso una reducción de peso mantenida durante dos o tres años podría ofrecer beneficios adicionales para la salud. El profesor Naveed Sattar, de la Universidad de Glasgow, señaló que una disminución temprana del peso podría ayudar a ralentizar el daño en articulaciones, corazón y riñones, aunque aclaró que se requieren ensayos clínicos más prolongados para confirmarlo.

Además, el uso continuado de estos medicamentos durante varios años permite mantener un peso significativamente menor, un beneficio que rara vez se logra solo con cambios en el estilo de vida.

Uso creciente y necesidad de seguimiento médico

En Reino Unido, se estima que 1,6 millones de adultos utilizaron inyecciones de GLP-1 durante el último año, y otros 3,3 millones manifiestan interés en hacerlo, según datos de Cancer Research UK. Su uso es más frecuente en mujeres y en personas de entre 40 y 50 años.

Desde la farmacéutica Eli Lilly, fabricante de Mounjaro, recordaron que estos medicamentos deben utilizarse junto con una alimentación saludable, actividad física y supervisión médica. “Cuando se interrumpe el tratamiento, el peso puede recuperarse, lo que refleja la biología de la enfermedad y no una falta de esfuerzo”, señaló una portavoz de la compañía.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email