La estimulación del nervio hipogloso (HGNS), una alternativa terapéutica para pacientes con apnea obstructiva del sueño (AOS) que no toleran la terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias (PAP), podría aportar beneficios cardiovasculares a largo plazo, según un estudio retrospectivo publicado en JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery. Sin embargo, los investigadores también identificaron un incremento inesperado del riesgo de hipertensión y eventos cardiovasculares durante los primeros dos años posteriores al implante.
El análisis evaluó a adultos sin enfermedad cardiovascular previa y encontró que, durante los primeros dos años tras el implante, la terapia no se asoció con un mayor riesgo de desarrollar diabetes, pero sí con una mayor probabilidad de recibir un diagnóstico de hipertensión en comparación con pacientes elegibles para el procedimiento que no fueron intervenidos.
No obstante, una vez superados los dos años de seguimiento, el panorama cambió significativamente. Los pacientes tratados con HGNS presentaron un menor riesgo de desarrollar tanto diabetes como hipertensión, lo que sugiere que los efectos cardiovasculares favorables de esta intervención podrían manifestarse con el paso del tiempo.
Mayor riesgo inicial en pacientes con enfermedades preexistentes
Entre las personas que ya vivían con diabetes o hipertensión, los investigadores observaron que quienes recibieron el dispositivo presentaron un mayor riesgo de eventos cardiovasculares menores y mayores durante los primeros dos años posteriores al procedimiento.
Sin embargo, después de ese periodo, las diferencias dejaron de ser estadísticamente significativas y las tasas de eventos comenzaron a disminuir progresivamente, mostrando una tendencia favorable a largo plazo. Los autores reconocieron que este hallazgo fue inesperado, ya que investigaciones previas habían mostrado mejoras en la presión arterial incluso un mes después de procedimientos quirúrgicos para tratar la apnea del sueño.
Como posibles explicaciones, señalaron que los pacientes con HGNS suelen acudir con mayor frecuencia a consultas médicas para el seguimiento del dispositivo, lo que incrementa las oportunidades de detectar enfermedades cardiovasculares. Además, el estudio no contaba con información sobre la gravedad de la apnea del sueño, por lo que quienes recibieron el implante podrían haber tenido un riesgo cardiovascular mayor desde el inicio.
Resultados pueden orientar la toma de decisiones clínicas
Los investigadores destacaron que muchos pacientes consideran la reducción del riesgo cardiovascular como uno de los principales objetivos al optar por la estimulación del nervio hipogloso.
En ese sentido, señalaron que estos hallazgos pueden ayudar a médicos de atención primaria, especialistas en medicina del sueño y otorrinolaringólogos a brindar una orientación más completa sobre los beneficios y las expectativas del tratamiento.
La investigación utilizó datos de la base Merative MarketScan Commercial Database para comparar a 3,786 adultos (edad mediana de 53 años y 67.7 % hombres) que recibieron un implante de estimulación del nervio hipogloso entre 2015 y 2024 con 3,395 pacientes con apnea obstructiva del sueño que cumplían los criterios para recibir el dispositivo, pero que no fueron sometidos al procedimiento.
Los autores señalaron que el estudio presenta limitaciones importantes, entre ellas la ausencia de información sobre marcadores cardiovasculares, así como datos de raza, etnia y nivel socioeconómico, factores que pueden influir en el riesgo cardiovascular.
Por ello, concluyeron que será necesario realizar nuevas investigaciones para comprender con mayor precisión la relación entre la estimulación del nervio hipogloso y la aparición de eventos cardiovasculares a largo plazo.









