La poesía podría convertirse en mucho más que una expresión artística dentro de los hospitales. Diversas iniciativas internacionales vinculadas a las humanidades médicas y la llamada medicina narrativa están integrando la lectura y escritura poética como parte de la experiencia del paciente, especialmente en áreas de oncología y hematología.
Uno de los ejemplos más recientes fue publicado en la revista científica The Lancet, donde la poeta británica Rebecca Goss relató su experiencia como la primera escritora residente de la organización CW+ en el Chelsea and Westminster Hospital NHS Foundation, en Londres. Allí, trabajó directamente con pacientes en tratamiento oncológico utilizando poemas, conversaciones y ejercicios creativos para generar espacios de conexión humana dentro del entorno clínico.
Más allá del tratamiento médico
Según Goss, la iniciativa buscaba ofrecer una pausa emocional dentro de espacios marcados por el miedo, la incertidumbre y la vulnerabilidad. La poeta describió cómo las lecturas en voz alta y las conversaciones alrededor de textos poéticos ayudaban a crear momentos de distracción, reflexión y acompañamiento para pacientes sometidos a quimioterapia u otros tratamientos complejos.
“El objetivo principal es distraer a las personas del entorno clínico, suavizando la experiencia a través de un encuentro basado en las artes”, explicó la autora en la publicación de The Lancet.
La experiencia también forma parte de un movimiento más amplio enfocado en fortalecer la atención centrada en el paciente, incorporando elementos emocionales, sociales y psicológicos al cuidado médico tradicional.
Poesía, emociones y bienestar
Aunque la evidencia científica sobre poesía terapéutica continúa en desarrollo, algunos análisis y revisiones señalan que estas intervenciones podrían contribuir a disminuir síntomas de ansiedad, favorecer la regulación emocional y fortalecer la expresión de experiencias difíciles de verbalizar.
Expertos en psicoterapia y humanidades médicas sostienen que la poesía puede funcionar como una herramienta de acompañamiento emocional, permitiendo que pacientes y profesionales de salud encuentren nuevas formas de comunicación y empatía dentro del proceso clínico.
Además, investigaciones en enfermería narrativa y sociopoética han descrito que los poemas inspirados en experiencias clínicas pueden facilitar el procesamiento emocional y mejorar la comprensión de vivencias relacionadas con la enfermedad.
Humanizar la medicina
El concepto se relaciona con la llamada medicina narrativa, un enfoque que promueve escuchar y validar las historias de los pacientes como parte esencial del cuidado integral.
Para muchos especialistas en humanidades médicas, iniciativas como estas representan un intento de equilibrar la alta complejidad tecnológica de la medicina moderna con una atención más humana y sensible a las emociones del paciente.
La experiencia desarrollada en Londres demuestra que, incluso en escenarios dominados por protocolos clínicos y tratamientos intensivos, todavía existe espacio para herramientas que promuevan conexión, escucha y bienestar emocional desde el lenguaje y el arte.









