A pesar de ser la principal causa de muerte en mujeres, las enfermedades cardiovasculares siguen invisibilizadas en el diagnóstico y la atención médica. Según la OMS más de 8,5 millones de mujeres en el mundo mueren cada año por enfermedades del corazón, superando ampliamente las muertes por otros tipos de cáncer.
“Fatiga, palpitaciones o falta de aire pueden ser signos tempranos de un evento cardiovascular en mujeres, pero suelen confundirse con estrés o ansiedad”, advierte la Dra. Zuanette Ramos, cardióloga y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología.
La salud cardiovascular tiene rostro de mujer
Durante décadas, la enfermedad cardiovascular ha sido vista como un problema masculino. Sin embargo, los datos cuentan otra historia, las enfermedades del corazón siguen siendo la principal causa de muerte entre las mujeres. Aun así, los síntomas atípicos y la baja representación femenina en estudios clínicos han llevado a diagnósticos erróneos o tardíos.
“Nos enseñaron que si una mujer se queja es neurótica o dramática. Muchas veces, cuando llega a la sala de emergencia, ya está teniendo el evento agudo”, explica la Dra. Ramos.
A diferencia de los hombres, quienes suelen presentar dolor torácico fuerte y evidente, las mujeres manifiestan síntomas más sutiles, fatiga persistente, dificultad para respirar, palpitaciones o incluso sudoración excesiva.
“Muchas mujeres dejan pasar señales como el no poder cuidar a los nietos con la misma energía o fatigarse haciendo tareas cotidianas. Eso ya es una bandera roja”, señala la especialista.
Hasta un 30 % de los infartos en mujeres no son diagnosticados correctamente, lo que retrasa tratamientos y puede ser letal. La falta de conocimiento y formación del personal médico sobre cómo se presenta un evento cardíaco en una mujer sigue siendo una brecha urgente por cerrar.
Factores de riesgo exclusivos del género femenino
Además de los factores clásicos como hipertensión, colesterol alto o tabaquismo, las mujeres enfrentan riesgos únicos:
- Complicaciones del embarazo: preeclampsia, eclampsia y diabetes gestacional aumentan el riesgo cardiovascular a largo plazo.
- Menopausia: la caída en los niveles de estrógeno elimina el efecto protector que tenían las mujeres en edad fértil.
- Multitarea y normalización del dolor: el ritmo de vida y los roles sociales contribuyen a ignorar o minimizar síntomas clave.
Evaluarse a tiempo puede salvar tu vida
La Dra. Zuanette Ramos hace un llamado claro.“Después de los 40 años, todas las personas, y especialmente las mujeres, deberían hacerse una evaluación de riesgo cardiovascular”.
Esto incluye exámenes de laboratorio básicos (glucosa, colesterol), chequeo de presión arterial y una revisión con su médico o cardiólogo. La prevención comienza por no normalizar el cansancio extremo ni los cambios súbitos en la capacidad física.
¿Cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares?
Algunos consejos clave para cuidar el corazón femenino:
- Evitar el consumo de alcohol y cigarrillos
- Mantener una alimentación baja en sal, azúcar y grasas saturadas
- Hacer al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana
- Realizar chequeos médicos y exámenes de laboratorio anuales
- Escuchar al cuerpo: si algo cambia, busca atención médica
Gracias al liderazgo femenino dentro de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología, hoy existen esfuerzos activos para visibilizar la salud cardiovascular en la mujer: paneles especializados, campañas educativas, podcast, contenido en redes y participación comunitaria.
“La diferencia no era falta de interés, sino falta de conciencia. Ahora que hay más mujeres en puestos de decisión, estamos levantando esas banderas”, concluye la Dra. Zuanette Ramos.









