Las celebraciones y reuniones para disfrutar de los partidos del Mundial 2026 podrían incrementar el riesgo de consumir licor adulterado, una situación que representa una amenaza importante para la salud pública, especialmente durante temporadas de alta demanda de bebidas alcohólicas.
Especialistas advierten que síntomas como visión borrosa, dolor de cabeza intenso, confusión, vómito o desorientación tras ingerir alcohol deben considerarse señales de alarma y requieren atención médica inmediata.
Según explicó la doctora Liliana Rojas, médica y docente de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, muchas intoxicaciones relacionadas con bebidas ilegales se producen por la presencia de metanol, una sustancia tóxica que puede ser utilizada para adulterar el licor. “Se debe suspender el consumo y asistir de manera inmediata a urgencias”, enfatizó la especialista.
El metanol puede generar daños severos en el organismo y, en situaciones extremas, ocasionar ceguera permanente, daño neurológico o paro cardiorrespiratorio.
¿Cuándo sospechar de una intoxicación por licor adulterado?
Los expertos recomiendan acudir de inmediato a un servicio de urgencias si, después de consumir alcohol, aparecen síntomas como:
- Visión borrosa o alteraciones visuales.
- Dolor de cabeza intenso.
- Náuseas o vómito persistente.
- Confusión o desorientación.
- Somnolencia excesiva.
- Dificultad para respirar.
La recomendación es no esperar a que los síntomas mejoren por sí solos, ya que la atención temprana puede ser determinante para evitar complicaciones graves.
¿Cómo prevenir el consumo de licor adulterado?
Para reducir el riesgo, los especialistas aconsejan:
- Comprar bebidas alcohólicas únicamente en establecimientos autorizados.
- Verificar que las botellas cuenten con sellos de seguridad, etiquetas y estampillas oficiales.
- Revisar que el empaque no presente alteraciones, fugas o signos de manipulación.
- Desconfiar de precios excesivamente bajos o de productos vendidos en lugares no autorizados.
La experta también señaló que las celebraciones deportivas suelen acompañarse de cambios en la alimentación, alteraciones del sueño y disminución de la actividad física.
Por ello, recomendó que, tras los festejos, las personas retomen una alimentación saludable, rica en frutas, verduras y antioxidantes, además de recuperar los horarios habituales de sueño y reiniciar la práctica regular de ejercicio. “El problema no es la temporada futbolera como tal, sino los excesos y desórdenes que nos permitimos durante estas celebraciones”, concluyó Rojas.









