“Los aerosoles nasales que combinan antihistamínicos y corticoides ofrecen el mayor alivio a corto plazo”, destacan especialistas citados en el análisis reciente, al señalar que las estrategias combinadas están superando a los tratamientos tradicionales usados por separado. Este enfoque marca un cambio importante en el manejo de las alergias estacionales, que siguen en aumento a nivel global.
Uno de los avances más relevantes es el uso de sprays nasales combinados, que actúan tanto sobre la inflamación como sobre la respuesta alérgica inmediata. Estos tratamientos no solo mejoran los síntomas más rápido, sino que también resultan más eficaces cuando se inician antes del pico de exposición al polen y se mantienen de forma continua durante la temporada.
Además, los antihistamínicos de segunda generación siguen siendo una pieza clave del manejo. Estos fármacos alivian los síntomas sin provocar somnolencia, lo que mejora la adherencia al tratamiento y permite a los pacientes mantener sus actividades diarias sin interrupciones significativas.
En casos más persistentes o severos, la inmunoterapia continúa consolidándose como una alternativa efectiva. Tanto la vía sublingual como la subcutánea han demostrado reducir el consumo de medicamentos y disminuir complicaciones respiratorias, al actuar directamente sobre la respuesta inmunológica del paciente y no solo sobre los síntomas.
Otro avance importante es la incorporación de terapias biológicas. Estos tratamientos pueden reducir los síntomas nasales hasta en un 59 % en pacientes con cuadros graves, especialmente cuando se combinan con inmunoterapia, aunque su alto costo sigue siendo una barrera importante para su acceso.
Pese a estos progresos, los expertos advierten que las alergias estacionales continúan subestimadas. Muchos pacientes no son derivados a especialistas ni acceden a terapias preventivas, lo que limita el impacto de estas innovaciones y perpetúa el control insuficiente de la enfermedad.
En conjunto, estos avances reflejan un cambio hacia un manejo más integral y personalizado. El tratamiento de las alergias ya no se centra solo en aliviar síntomas, sino en modificar la enfermedad y mejorar la calidad de vida a largo plazo, en un contexto donde la exposición al polen sigue aumentando año tras año.
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