Un nuevo antipsicótico en investigación, conocido como N-metil amisulprida (LB-102), mostró resultados prometedores en pacientes hospitalizados con esquizofrenia aguda, según un ensayo clínico fase II publicado en la revista JAMA Psychiatry. El estudio evidenció una mejora significativa en los síntomas, lo que posiciona a este fármaco como una posible alternativa frente a las limitaciones de los tratamientos actuales.
Mejora significativa en síntomas clínicos
El ensayo evaluó la eficacia del medicamento en 359 adultos hospitalizados por exacerbaciones agudas de esquizofrenia.
Tras cuatro semanas de tratamiento, los pacientes que recibieron LB-102 presentaron reducciones más pronunciadas en la escala PANSS (Positive and Negative Syndrome Scale), una herramienta clave para medir la severidad de la enfermedad:
- -14.3 puntos con dosis de 50 mg
- -14 puntos con 75 mg
- -16.1 puntos con 100 mg
- -9.3 puntos en el grupo placebo
Estos resultados fueron estadísticamente significativos (P≤0.002), y comparables con los observados en antipsicóticos orales ya establecidos.
¿Qué lo hace diferente?
LB-102 pertenece a la clase de las benzamidas y actúa como antagonista selectivo de los receptores dopaminérgicos D2 y D3, así como del receptor serotoninérgico 5-HT7.
A diferencia de su predecesor, la amisulprida, presenta características que podrían mejorar la adherencia y la seguridad:
- Administración una vez al día
- Mayor penetración en la barrera hematoencefálica
- Menor riesgo de efectos adversos asociados a la inhibición intensa de D2
Además, los eventos adversos como síntomas extrapiramidales, prolongación del QTc o alteraciones hepáticas fueron comparables al placebo.
Efectos adversos y perfil de seguridad
El fármaco fue generalmente bien tolerado. Los eventos adversos más frecuentes incluyeron:
- Insomnio
- Cefalea
- Ansiedad
- Agitación
- Aumento de peso
El incremento de peso osciló entre 3.5 y 4.6 kg en los grupos tratados, frente a aproximadamente 2 kg en el grupo placebo.
En cuanto a la prolactina, solo entre el 6.5 % y 8.3 % de los pacientes tratados presentaron elevaciones, una cifra considerablemente menor frente a la amisulprida, donde puede alcanzar hasta el 100 %.
Aunque los antipsicóticos actuales son eficaces para controlar los síntomas positivos de la esquizofrenia, su impacto en síntomas negativos y cognitivos sigue siendo limitado. Además, los efectos adversos, incluyendo alteraciones cardiometabólicas, endocrinas y neuromotoras, afectan la adherencia al tratamiento y los resultados a largo plazo. En este contexto, expertos destacan que existe una necesidad urgente de nuevas opciones terapéuticas más eficaces y mejor toleradas.
Diseño del estudio y limitaciones
El ensayo clínico NOVA se llevó a cabo en 25 centros hospitalarios en Estados Unidos entre 2023 y 2024.
Los participantes:
- Tenían una edad promedio de 39 años
- 80.8% eran hombres
- 76.6% eran afrodescendientes
- No habían recibido antipsicóticos durante al menos dos semanas antes del estudio
El tratamiento incluyó un periodo de 28 días de hospitalización y seguimiento posterior.
Sin embargo, la duración limitada del estudio (4 semanas) impide evaluar la eficacia y seguridad a largo plazo.
Lo que sigue: estudios fase III en marcha
Actualmente, se encuentra en desarrollo un ensayo fase III que evalúa las dosis de 50 mg y 100 mg frente a placebo.
Se espera que los resultados estén disponibles en la segunda mitad de 2027.
Además, el fármaco también está siendo investigado para:
- Trastorno bipolar tipo I
- Depresión mayor como terapia complementaria
LB-102 representa una potencial innovación en el tratamiento de la esquizofrenia aguda, con resultados preliminares que sugieren eficacia clínica y un perfil de seguridad favorable.
No obstante, serán necesarios estudios a largo plazo para confirmar su impacto en la práctica clínica y su papel frente a las terapias actuales.









