Obesidad, diabetes y sedentarismo impulsan el aumento del riesgo cardiovascular en Puerto Rico

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Dra. Yolanda Figueroa, presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología. Foto tomada por PHL.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en Puerto Rico, un panorama que mantiene en alerta a la comunidad médica ante el aumento de factores de riesgo como la obesidad, la diabetes, el sedentarismo y la hipertensión, especialmente entre la población más joven.

Así lo aseguró la Dra. Yolanda Figueroa, presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología, durante el XXXIII Congreso Puertorriqueño de Cardiología, donde hizo un llamado a fortalecer la prevención, la detección temprana y el trabajo conjunto entre especialistas y médicos primarios para reducir la carga de estas enfermedades en la isla.

Aunque Puerto Rico enfrenta una disminución en el número de especialistas, la Dra. Figueroa explicó que la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología ha logrado consolidar un espacio que reúne a profesionales de distintas disciplinas para fortalecer la atención cardiovascular.

«Sabemos que hay una crisis y una disminución en el número de médicos, incluyendo a los cardiólogos. Sin embargo, la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología se caracteriza por unir al mayor número de todas las generaciones, porque involucramos a cardiólogos, técnicos, enfermeros, estudiantes, médicos en entrenamiento, médicos primarios y especialidades hermanas«, afirmó.

La especialista destacó que la cardiología es una disciplina que requiere un enfoque multidisciplinario, por lo que cada vez participan más endocrinólogos, nefrólogos, reumatólogos y otros especialistas en las actividades académicas de la Sociedad. «La cardiología es una rama bien compleja y necesita un enfoque multidisciplinario y colaborativo entre todas las especialidades. Poco a poco hemos seguido atrayendo a los médicos primarios y a las especialidades hermanas».

Los factores de riesgo aparecen cada vez a edades más tempranas

Uno de los principales desafíos que enfrenta Puerto Rico es el incremento de enfermedades asociadas a estilos de vida poco saludables.

De acuerdo con la Dra. Figueroa, cada vez es más frecuente encontrar pacientes jóvenes con obesidad, diabetes, hipertensión arterial y otros factores que aumentan significativamente el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. «Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte y vemos un aumento en la incidencia de los factores de riesgo. Cada vez los vemos en personas más jóvenes. Tenemos el problema del sedentarismo, la obesidad, la diabetes y los malos hábitos de alimentación».

Ante esta realidad, insistió en que la detección temprana es clave para evitar complicaciones mayores. «Todos estos factores de riesgo hay que detectarlos y tratarlos. No podemos esperar a que ocurra un evento para tratar de arreglar o componer; la prevención lo es todo«.

Para la presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología, el médico primario desempeña un papel fundamental en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, especialmente en un contexto donde la disponibilidad de especialistas puede ser limitada.

Explicó que estos profesionales son quienes tienen el primer contacto con los pacientes y pueden identificar oportunamente los factores de riesgo, iniciar el tratamiento adecuado y realizar referidos cuando sea necesario. «Ellos son los que identifican estos pacientes y las guías cambian constantemente. Lo que antes era normal en el colesterol ya no lo es; lo que era una presión normal dependiendo de la edad ya no lo es. Por eso hacemos este tipo de eventos: para actualizar la información y brindarles las herramientas que permitan mejorar el estándar de cuidado».

La Dra. Figueroa señaló que la educación médica continua resulta indispensable para garantizar una atención basada en la evidencia científica más reciente.

Más del 80 % de los eventos cardiovasculares pueden prevenirse

Uno de los mensajes más importantes del congreso fue que la mayoría de los eventos cardiovasculares son evitables mediante cambios en el estilo de vida.

Según explicó la especialista, adoptar hábitos saludables no requiere transformaciones drásticas, sino decisiones cotidianas que, sostenidas en el tiempo, generan un impacto significativo sobre la salud. «Más del 80 % de los eventos cardiovasculares son prevenibles. Cada persona debe tomar control de su salud empezando por cosas pequeñas: mejorar la alimentación, moverse más, controlar el estrés, eliminar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol».

La cardióloga también recordó la importancia de acudir regularmente al médico para conocer indicadores básicos como la presión arterial, los niveles de colesterol y la glucosa en sangre, parámetros esenciales para prevenir complicaciones futuras.

Para la Dra. Figueroa, la prevención cardiovascular no depende únicamente del sistema de salud, sino también del compromiso de cada persona con su bienestar.

Acciones sencillas como caminar más, utilizar las escaleras, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y controlar el estrés pueden contribuir significativamente a disminuir el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular. «Hay cosas que no requieren ir al médico para comenzar a cuidar la salud. Lo importante es empezar, mantener hábitos saludables y visitar regularmente al profesional de la salud para conocer cómo están nuestros principales indicadores».

La presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología concluyó que enfrentar la carga de las enfermedades cardiovasculares en Puerto Rico requiere fortalecer la prevención, promover la educación en salud y fomentar un trabajo coordinado entre los distintos niveles de atención, con el objetivo de intervenir antes de que ocurra el primer evento cardiovascular.

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