La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) amplió la indicación de obinutuzumab (Gazyva) para el tratamiento del síndrome nefrótico idiopático de inicio infantil en pacientes de 2 años o más, que presentan recaídas frecuentes o dependencia de esteroides y se encuentran en remisión completa.
La aprobación representa un hito para una enfermedad renal poco frecuente, al convertirse en la primera nueva opción terapéutica aprobada para el síndrome nefrótico idiopático en aproximadamente 70 años, de acuerdo con información de Genentech, fabricante del medicamento.
El síndrome nefrótico idiopático es una enfermedad de origen autoinmune en la que los riñones pierden grandes cantidades de proteínas a través de la orina. Esta pérdida puede provocar hipoalbuminemia, además de alteraciones como niveles elevados de colesterol y un mayor riesgo de complicaciones, entre ellas infecciones y formación de coágulos.
Obinutuzumab es un anticuerpo dirigido contra CD20 que actúa sobre las células B, componentes del sistema inmunitario involucrados en la actividad de distintas enfermedades autoinmunes. En pacientes con síndrome nefrótico idiopático, el objetivo del tratamiento es reducir el riesgo de nuevas recaídas y favorecer remisiones más prolongadas.
¿Qué encontró el estudio INShore?
La decisión de la FDA se apoyó en los resultados del ensayo clínico fase III INShore, que incluyó a 85 participantes. El estudio comparó obinutuzumab con micofenolato mofetilo, un tratamiento utilizado habitualmente como parte del manejo de estos pacientes.
A la semana 52, el 95 % de los pacientes tratados con obinutuzumab alcanzó una remisión completa, frente al 73 % de quienes recibieron micofenolato mofetilo.
Además, el tratamiento mostró beneficios estadísticamente significativos en otros resultados relevantes, entre ellos una mayor proporción de pacientes que permanecieron libres de recaídas, un mayor tiempo hasta la primera recaída o muerte y menos recaídas durante el periodo de seguimiento. Estos resultados son particularmente relevantes en una enfermedad caracterizada por episodios recurrentes que pueden requerir tratamientos prolongados y exponer a los pacientes a los efectos asociados con el uso de esteroides.
El estudio no identificó nuevas señales de seguridad con obinutuzumab. Entre los eventos adversos reportados con mayor frecuencia estuvieron las infecciones de las vías respiratorias superiores, reacciones relacionadas con la infusión, otitis, neumonía, influenza, neutropenia, bronquitis, COVID-19, conjuntivitis e infecciones urinarias.
Sin embargo, la información de prescripción incluye una advertencia destacada sobre riesgos como la reactivación del virus de la hepatitis B y la leucoencefalopatía multifocal progresiva, además de advertencias relacionadas con infecciones graves, neutropenia, trombocitopenia, reacciones de hipersensibilidad y otros eventos potencialmente graves.
Por ello, su utilización requiere valoración médica y seguimiento estrecho, especialmente en una población pediátrica.
Una nueva etapa en el tratamiento
La aprobación amplía el uso de obinutuzumab en enfermedades mediadas por mecanismos autoinmunes. El medicamento ya cuenta con indicaciones para nefritis lúpica en adultos, además de su utilización en determinadas enfermedades hematológicas como la leucemia linfocítica crónica y el linfoma folicular.
Actualmente, también continúa bajo investigación para otras enfermedades autoinmunes, incluida la nefritis lúpica pediátrica, mientras se evalúan otras posibles indicaciones.
Para los pacientes pediátricos con síndrome nefrótico idiopático que enfrentan recaídas frecuentes o dependencia de esteroides, la nueva indicación abre una alternativa terapéutica basada en la depleción de células B y en la búsqueda de remisiones más duraderas.
El avance también pone nuevamente sobre la mesa la importancia de desarrollar tratamientos dirigidos para enfermedades renales poco frecuentes, particularmente aquellas que comienzan durante la infancia y pueden acompañar al paciente durante años.









