La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el uso de baxdrostat, un nuevo medicamento oral indicado para adultos con hipertensión no controlada, en combinación con otros antihipertensivos, convirtiéndose en el primero de una nueva clase terapéutica conocida como inhibidores de la sintasa de aldosterona.
La farmacéutica AstraZeneca informó que este tratamiento fue diseñado para pacientes cuya presión arterial continúa elevada pese al uso de múltiples medicamentos, un escenario que sigue representando un importante desafío clínico y un factor de riesgo para eventos cardiovasculares graves.
A diferencia de otros tratamientos, baxdrostat actúa suprimiendo la producción de aldosterona, una hormona relacionada con la retención de sodio y agua, procesos que favorecen el aumento de la presión arterial.
Según los investigadores, este enfoque busca atacar una de las principales causas biológicas de la hipertensión persistente o resistente, reduciendo además efectos no deseados en otros receptores hormonales. “Su novedosa manera de reducir la presión arterial tiene el potencial de transformar la práctica clínica al dirigirse a una causa raíz de la hipertensión persistentemente no controlada”, expresó el investigador Bryan Williams, MD, de University College London.
Ensayo clínico mostró mejoras importantes en la presión arterial
La aprobación se basó en los resultados del estudio fase III BaxHTN, que evaluó a adultos con hipertensión no controlada o resistente que ya utilizaban al menos dos medicamentos antihipertensivos.
Tras 12 semanas de tratamiento:
- Los pacientes que recibieron 1 mg diario de baxdrostat lograron una reducción promedio de 14.5 mm Hg en la presión sistólica.
- Aquellos tratados con 2 mg diarios alcanzaron una reducción de 15.7 mm Hg.
- En comparación, el grupo placebo presentó una disminución promedio de 5.8 mm Hg.
Además, entre el 39 % y 40 % de los pacientes tratados con baxdrostat lograron controlar su presión sistólica por debajo de 130 mm Hg, frente al 18.7 % observado en el grupo placebo.
Los investigadores destacaron que una disminución de apenas 10 mm Hg en la presión sistólica puede asociarse con aproximadamente un 20 % menos riesgo de eventos cardiovasculares graves.
Riesgos y monitoreo durante el tratamiento
El efecto adverso más frecuente reportado durante el ensayo fue la hiperpotasemia, una condición caracterizada por niveles elevados de potasio en sangre.
Por esta razón, especialistas recomiendan monitorear periódicamente los niveles de potasio y sodio séricos antes y durante el tratamiento, especialmente en pacientes con mayor riesgo metabólico.
La dosis recomendada de baxdrostat es de 2 mg diarios, aunque pacientes con riesgo aumentado de hiponatremia o hiperpotasemia podrían iniciar con una dosis menor de 1 mg diario.
Asimismo, médicos deberán vigilar posibles interacciones con medicamentos que aumenten el potasio sérico o con inductores moderados y potentes de la enzima CYP3A. AstraZeneca adelantó que baxdrostat estará disponible en farmacias a partir del próximo mes, marcando la llegada de una nueva alternativa terapéutica para pacientes con hipertensión difícil de controlar.
La hipertensión continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal a nivel mundial, por lo que expertos consideran que nuevas estrategias dirigidas a mecanismos biológicos específicos podrían cambiar el manejo de esta condición en los próximos años.









