Las variaciones anatómicas de la vesícula biliar son poco comunes, y su localización en el lado izquierdo sin situs inversus, conocida como sinistroposición, representa una anomalía rara que suele identificarse de forma incidental durante procedimientos quirúrgicos.
Se presenta el caso de una mujer de 53 años con cuadro clínico compatible con colelitiasis sintomática, caracterizado por dolor epigástrico severo irradiado a la espalda y hombro derecho, acompañado de náuseas, vómitos e intolerancia a alimentos grasos, sin datos de ictericia ni colestasis clínica.
La ecografía abdominal confirmó la presencia de cálculos biliares sin signos de complicación, por lo que se indicó colecistectomía laparoscópica electiva. No se identificaron anomalías anatómicas en los estudios preoperatorios.
Durante la intervención quirúrgica se evidenció, de manera inesperada, que la vesícula biliar se encontraba completamente a la izquierda del ligamento redondo, ubicada bajo el segmento III hepático, lo que confirmó el diagnóstico de vesícula biliar izquierda aislada.
A pesar de esta variación anatómica, se realizó una disección cuidadosa del triángulo de Calot siguiendo los principios de la “Critical View of Safety”, logrando identificar adecuadamente el conducto cístico y la arteria cística, sin necesidad de colangiografía intraoperatoria.
El procedimiento se completó sin complicaciones, con adecuada ligadura de las estructuras y extracción de la vesícula. La paciente evolucionó favorablemente y fue dada de alta al primer día postoperatorio, sin eventos adversos en el seguimiento.
La sinistroposición vesicular es una anomalía poco frecuente que puede asociarse a variaciones en la anatomía biliar, particularmente en el trayecto del conducto cístico, lo que incrementa el riesgo de lesión de la vía biliar durante la cirugía.
Este caso resalta la importancia de reconocer estas variantes anatómicas, incluso cuando no son detectadas en estudios de imagen preoperatorios, y subraya el valor de una técnica quirúrgica meticulosa para garantizar la seguridad del procedimiento.
Asimismo, destaca que la identificación intraoperatoria adecuada y la adherencia a principios de seguridad quirúrgica permiten realizar intervenciones exitosas incluso en escenarios anatómicos inusuales.
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