Las enfermedades del hígado, particularmente el hígado graso asociado al síndrome metabólico, ocupan un lugar protagónico en el Guild Caribbean Program 2026, un encuentro científico que por primera vez se celebró en Puerto Rico y que reunió a especialistas en gastroenterología y hepatología de la Isla y el extranjero.
Entre los moderadores y ponentes se encuentra el doctor Federico Rodríguez, hepatólogo y gastroenterólogo, además de ser el pasado presidente de la Asociación Puertorriqueña de Gastroenterología, quien lidera los espacios dedicados a las enfermedades hepáticas.
Durante su participación, el especialista destacó que, aunque históricamente la hepatitis viral, en especial la hepatitis C, fue el foco principal, el panorama ha cambiado de forma significativa.
“Nunca han dejado de ser importantes, pero sí estamos viendo cambios en la población y en el tipo de enfermedad hepática que predomina hoy”, explicó Rodríguez.
El doctor recordó que la hepatitis C, que durante años fue una de las principales causas de trasplante de hígado, hoy es una condición curable. “La hepatitis C es completamente curable con medicamentos seguros, de corta duración y con efectos permanentes. La hepatitis se cura”, enfatizó.
Sin embargo, el énfasis actual se dirige al hígado graso, una condición estrechamente relacionada con el síndrome metabólico, que incluye obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados, además de enfermedad cardiovascular.
“El hígado graso es la epidemia de hoy en día. Corresponde al síndrome metabólico, que está directamente relacionado con la falta de ejercicio, la genética y nuestra nutrición”, señaló.
El Dr. Rodríguez advirtió que esta condición puede progresar silenciosamente hasta causar cirrosis y complicaciones severas, incluso la necesidad de un trasplante. “Hasta hace poco la hepatitis C era la causa número uno de trasplante de hígado. Ahora lo es el síndrome metabólico”, indicó.
Uno de los retos principales es que el hígado graso suele no presentar síntomas claros. “Muchas veces no da síntomas. Se manifiesta por otras complicaciones, como las cardiovasculares o las de la diabetes, y pocas veces pensamos en cómo este síndrome afecta al hígado, pero puede hacerlo de forma catastrófica”, alertó.
Tratamientos
A pesar de la gravedad, el especialista señaló que se trata de una condición modificable y reversible, especialmente en etapas tempranas.
“Es importante recalcar que se puede modificar. La pérdida de peso es clave: bajar al menos un 10 % del peso corporal puede marcar una diferencia significativa”, explicó, añadiendo que ya existen y se continúan desarrollando medicamentos que ayudan a frenar la progresión de la enfermedad y la fibrosis hepática.
“Es una excelente oportunidad para médicos, enfermeros y profesionales de la salud de la comunidad. Van a ganar mucho conocimiento sobre el manejo de estas condiciones”, se refirió el experto al evento que se llevó a cabo.









