Un amplio estudio publicado en JAMA Psychiatry aporta nueva evidencia sobre la seguridad de los tratamientos para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), al encontrar que el uso de estimulantes como el metilfenidato no aumenta el riesgo de psicosis y, en algunos casos, podría incluso reducirlo.
Durante años, investigaciones previas habían planteado la posibilidad de que los medicamentos estimulantes utilizados para tratar el TDAH estuvieran asociados con trastornos psicóticos como el trastorno bipolar o la esquizofrenia. Sin embargo, estos nuevos hallazgos cuestionan esa relación.
Niños con TDAH: mayor riesgo, pero no por la medicación
Los niños con TDAH tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos psicóticos en comparación con la población general. No obstante, el estudio concluye que este riesgo no está relacionado con el tratamiento farmacológico.
La investigación analizó los registros de salud de cerca de 4.000 niños y adolescentes en Finlandia diagnosticados con TDAH. Los resultados mostraron que:
- No hubo diferencias en el riesgo de psicosis entre quienes recibieron metilfenidato y quienes no.
- El tratamiento sostenido durante 3 a 4 años en menores de 13 años se asoció con una reducción del riesgo de psicosis.
El metilfenidato, presente en medicamentos como Ritalin y Concerta, es uno de los tratamientos más comúnmente prescritos para el TDAH.
Según los investigadores, la asociación entre TDAH y trastornos psicóticos podría explicarse por factores genéticos compartidos, más que por el uso de medicamentos. El Dr. Ian Kelleher, autor principal del estudio, señaló que el mayor riesgo observado en estos pacientes “parece deberse a otros factores”, lo que refuerza la hipótesis de una base biológica común entre ambos trastornos.
Persisten dudas en adolescentes y adultos jóvenes
A pesar de los hallazgos, expertos advierten que aún hay interrogantes, especialmente en pacientes diagnosticados en la adolescencia o adultez temprana.
El Dr. Christian Kohler explicó que los estimulantes aumentan los niveles de dopamina en el cerebro, lo que en personas vulnerables podría desencadenar síntomas como pensamientos erráticos o alucinaciones. En ese sentido, sugiere que podría existir un “punto de inflexión” en edades más avanzadas, donde el riesgo de psicosis sí aumente tras iniciar tratamiento con estimulantes.
Diferencias entre tipos de estimulantes
El estudio se centró en el metilfenidato, pero no incluyó suficientes datos sobre otros estimulantes como las anfetaminas (por ejemplo, Adderall o Vyvanse), más comunes en adultos.
Investigaciones previas han señalado que:
- Las anfetaminas podrían estar asociadas con un mayor riesgo de psicosis.
- Altas dosis de estos fármacos se han vinculado con un aumento significativo del riesgo de psicosis o manía.









