“Hace diez años, hablar de melanoma metastásico era hablar casi exclusivamente de tratamientos paliativos. Hoy, la inmunoterapia está cambiando esa historia” explica Dr. Luis Sepúlveda Maldonado, hematólogo oncólogo del Caribbean Cancer Care Service.
El melanoma continúa siendo el cáncer de piel más agresivo y una causa importante de muerte, pero el panorama clínico ya no es el mismo. Según explicó el hematólogo oncólogo, hoy existen pacientes con metástasis controladas durante años e incluso un subgrupo que podría alcanzar remisiones prolongadas.
Del pronóstico limitado a terapias que prolongan la supervivencia
“El melanoma sigue siendo una enfermedad horrible, sigue siendo una causa de muerte, pero decirle al paciente que no hay nada que podemos hacer tampoco está bien”, afirmó el especialista. Hace apenas una década, los casos metastásicos tenían pocas alternativas más allá de tratamientos paliativos y quimioterapias con respuestas limitadas.
Ahora, la inmunoterapia cambió radicalmente ese escenario. Estos medicamentos entrenan al sistema inmunológico para reconocer y atacar las células tumorales. “Lo que hacemos es quitarle esa ‘bandera’ al cáncer que le decía al cuerpo que no lo atacara”, explicó el hematólogo.
El impacto clínico ha sido significativo. “Yo tengo pacientes con metástasis en pulmón, cerebro u otros órganos que llevan años con la enfermedad controlada”, sostuvo el Dr. Sepúlveda. Incluso, destacó que algunos pacientes han logrado regresar al trabajo, viajar y recuperar actividades cotidianas.
Terapias duales y medicina personalizada
El avance no se limita únicamente a la inmunoterapia convencional. Actualmente, muchos pacientes reciben terapia dual, una combinación de medicamentos que bloquea distintas proteínas utilizadas por el melanoma para escapar del sistema inmune.
“Ya no hablamos de una sola proteína. Hoy conocemos CTLA-4, PDL1 y LAG3, y seguimos descubriendo nuevas vías para atacar el tumor”, detalló el oncólogo. Esta estrategia busca potenciar la respuesta inmunológica y aumentar la duración del control tumoral.
A esto se suma el uso de paneles genómicos, estudios que identifican mutaciones específicas dentro del tumor para personalizar el tratamiento. “Dependiendo de los genes que estén mutados, nosotros diseñamos el plan terapéutico”, explicó el especialista.
Una nueva etapa para el melanoma avanzado
Aunque la inmunoterapia ha transformado el manejo del melanoma metastásico, el tratamiento requiere vigilancia estrecha. La activación del sistema inmunológico puede provocar inflamación en órganos como pulmones, intestino, tiroides o glándulas suprarrenales.
Por eso, el monitoreo clínico y los estudios de imagen son esenciales para evaluar la respuesta real del tumor y diferenciar efectos como la pseudoprogresión, donde inicialmente las lesiones aparentan crecer antes de reducirse.
“Existe un subgrupo de pacientes metastásicos que pueden ser curables con inmunoterapia”, enfatizó el hematólogo oncólogo. Y aunque el melanoma avanzado sigue siendo un diagnóstico complejo, la llegada de la inmunoterapia, las terapias duales y la medicina personalizada está redefiniendo la supervivencia y las posibilidades terapéuticas de los pacientes.









