El tratamiento de la fibrilación auricular ha evolucionado hacia estrategias más tempranas de control del ritmo cardíaco, respaldadas por evidencia clínica que demuestra beneficios en determinados pacientes. Así lo explicó el Dr. Sergio Alegre Bosche, MD, durante una entrevista con PHL sobre la aplicación de las guías clínicas en las decisiones terapéuticas.
El especialista destacó que, aunque históricamente el control de la frecuencia cardíaca y el control del ritmo se consideraban estrategias con resultados comparables, los estudios recientes han impulsado una mayor atención al restablecimiento y mantenimiento temprano del ritmo sinusal. “Antes se entendía que independiente del camino eran ambas muy parecidas, pero la realidad es que los estudios recientes estamos siendo más agresivos con el ritmo, les va mucho mejor al paciente, menos comorbilidad, menos muerte cardiovascular, menos hospitalizaciones, prácticamente mejor calidad de vida”.
El control temprano del ritmo busca reducir la carga de la arritmia y limitar su progresión, especialmente durante las etapas iniciales de la enfermedad. El Dr. Alegre Bosche explicó que actuar durante el primer año puede favorecer mejores resultados clínicos. No obstante, enfatizó que “estas intervenciones no deben interpretarse como una cura definitiva, debido a la posibilidad de recurrencia de la fibrilación auricular”. La evidencia del estudio EAST-AFNET 4 respalda este enfoque al demostrar una reducción de eventos cardiovasculares adversos mediante una estrategia temprana de control del ritmo en pacientes con fibrilación auricular de diagnóstico reciente y condiciones cardiovasculares asociadas.
Ablación con catéter
Uno de los cambios más relevantes en el manejo de la enfermedad es el reconocimiento de la ablación con catéter como tratamiento de primera línea en pacientes seleccionados. Las guías estadounidenses de 2023 establecen una recomendación clase I para este procedimiento en determinados pacientes, generalmente jóvenes, con pocas comorbilidades y fibrilación auricular paroxística sintomática. “Esos pacientes jóvenes, esos pacientes que están en el estadio inicial de la enfermedad que le llamamos paroximal, quiere decir que va y viene”, explicó el especialista al describir a quienes pueden beneficiarse de una evaluación temprana.
Asimismo, destacó la importancia de considerar esta intervención en pacientes seleccionados con insuficiencia cardíaca, en quienes el control del ritmo puede tener beneficios clínicos adicionales. Más allá de las alternativas farmacológicas y los procedimientos invasivos, el Dr. Alegre Bosche insistió en la necesidad de una evaluación cardiológica temprana para definir la estrategia terapéutica más adecuada. “Pienso que entre más temprano llega a nuestra oficina mejor podemos controlar esta ritmia”, afirmó.
El especialista aclaró que el tratamiento no necesariamente requiere ablación, ya que existen opciones farmacológicas que pueden implementarse según las características clínicas de cada paciente. De esta manera, la atención temprana, la individualización del tratamiento y el seguimiento especializado se consolidan como pilares para reducir la progresión de la fibrilación auricular y sus complicaciones.









