Cambio climático podría aumentar el sedentarismo y las muertes prematuras

original web 2026 03 20t162459.544
Más calor, menos movimiento: un riesgo creciente para la salud global.

El aumento de las temperaturas a nivel mundial no solo representa un desafío ambiental, sino también una amenaza creciente para la salud pública. Un estudio reciente publicado en The Lancet advierte que el cambio climático podría impulsar un incremento significativo del sedentarismo, con consecuencias directas en la mortalidad y la economía global.

El análisis, que evaluó datos de 156 países entre 2000 y 2022, proyecta que la inactividad física podría aumentar hasta en 1,75 puntos porcentuales para 2050 en escenarios de altas emisiones. Esto se debe a que el calor extremo hace que la actividad física sea más exigente para el cuerpo, incrementando la carga cardiovascular y reduciendo la tolerancia al ejercicio. Además, fenómenos como la mala calidad del aire y eventos climáticos extremos limitan aún más las oportunidades de mantenerse activo.

Actualmente, cerca de un tercio de la población mundial no cumple con las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud, lo que ya representa un problema significativo para la salud global.

Impacto directo en la salud y la mortalidad

La inactividad física es responsable de aproximadamente el 5 % de las muertes en adultos y está estrechamente relacionada con enfermedades cardiometabólicas.

Según las proyecciones del estudio, el aumento del calor podría provocar entre 470.000 y 700.000 muertes adicionales al año para 2050, atribuibles al incremento del sedentarismo. El riesgo no es igual para todos: mujeres y adultos mayores serían los más afectados, debido a una menor eficiencia en los mecanismos de regulación del calor corporal.

El impacto será desproporcionado en países de ingresos bajos y medios, especialmente en regiones tropicales como:

  • Centroamérica
  • El Caribe
  • África subsahariana oriental
  • Sudeste asiático ecuatorial

En estos territorios, el estudio estima que la inactividad física podría aumentar hasta en 1,85 puntos porcentuales, mientras que en países de altos ingresos los cambios serían mínimos. Además, factores como la falta de acceso a espacios climatizados y la necesidad de trabajar en condiciones de calor extremo agravan la situación, profundizando las desigualdades existentes.

Consecuencias económicas: productividad en riesgo

El sedentarismo impulsado por el cambio climático no solo afectaría la salud, sino también la economía global.

Se estima que las pérdidas en productividad podrían alcanzar entre 2.400 y 3.680 millones de dólares anuales para 2050. A esto se suma la reducción de hasta un 5 % de las horas laborales en las regiones más cálidas del planeta debido al estrés térmico.

Los autores del estudio destacan la urgencia de implementar medidas de adaptación, entre ellas:

  • Diseño urbano que reduzca el calor (zonas verdes, superficies reflectantes)
  • Caminos sombreados y espacios seguros para la actividad física
  • Acceso a instalaciones climatizadas asequibles
  • Educación sobre los riesgos del calor y cómo mantenerse activo de forma segura

Aunque el análisis es robusto, los investigadores señalan algunas limitaciones:

  • Los datos de actividad física fueron autorreportados
  • No se diferenciaron tipos de actividad (laboral vs. recreativa)
  • No se consideraron eventos climáticos extremos
  • Los datos se analizaron a nivel país, lo que puede ocultar diferencias internas

Los hallazgos plantean un cambio de paradigma: la actividad física no debe considerarse sólo un hábito de estilo de vida, sino una necesidad sensible al clima.

Abordar el sedentarismo en el contexto del cambio climático será clave para prevenir un aumento en enfermedades cardiometabólicas, reducir muertes prematuras y evitar pérdidas económicas significativas a nivel global.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email