El rol del médico primario y los retos del manejo integral más allá del tratamiento en diabetes

original web 2026 04 10t193927.173
Dr. José García Mateo – Endocrinólogo | Pasado presidente de la SPED. Foto tomada por PHL.

El manejo de la diabetes tipo 2 no solo ha cambiado en términos terapéuticos, sino también en quiénes lideran su atención y cómo se abordan los múltiples factores que influyen en su control. El Dr. José García Mateo, endocrinólogo y pasado presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetes (SPED), advierte que el papel del médico primario es hoy más relevante que nunca, en un contexto donde la enfermedad debe tratarse desde un enfoque integral que incluye factores clínicos, sociales y de estilo de vida.

El rol clave del médico primario

En Puerto Rico, como en muchos otros países, la mayoría de los pacientes con diabetes son atendidos por médicos primarios, no por endocrinólogos. Por eso, el especialista insiste en la importancia de la educación continua. “El médico primario debe conocer estas guías, porque la gran mayoría de los pacientes con diabetes no los vemos los endocrinólogos”, señala.

Desde la SPED, se impulsan convenciones y espacios educativos dirigidos tanto a especialistas como a médicos primarios, con el objetivo de fortalecer la identificación temprana de complicaciones y la referencia oportuna a especialistas.

El abordaje cardiometabólico moderno también exige considerar los determinantes sociales de la salud. Acceso a servicios médicos, apoyo familiar, transporte, situación económica y entorno social influyen directamente en los resultados del tratamiento.

“La salud cardiometabólica renal no son solo los medicamentos. Si el paciente no tiene apoyo, recursos o acceso, se nos pueden escapar muchas cosas”, advierte.

Tratamientos crónicos, no soluciones estéticas

Las terapias farmacológicas y quirúrgicas para la obesidad y la diabetes deben entenderse como tratamientos médicos crónicos, no como soluciones rápidas o estéticas. “La obesidad es una condición crónica con un origen patofisiológico y neurohormonal. Estas terapias no son estéticas, son médicas, y su objetivo es mejorar la calidad de vida”.

El especialista subraya que estos tratamientos deben ir acompañados de cambios en el estilo de vida, asesoría nutricional adecuada, con especial atención a la ingesta de proteínas y ejercicios de resistencia para prevenir la pérdida de masa muscular y complicaciones como la sarcopenia.

Finalmente, el Dr. García Mateo recalca que no existe una receta única. El ritmo de pérdida de peso, los objetivos metabólicos y las estrategias deben adaptarse a cada paciente. “Todo debe ser paulatino, seguro e individualizado. Estas terapias son crónicas y, si se suspenden o no se les da seguimiento, el beneficio se pierde”, concluye.

La educación del paciente, la adherencia al tratamiento y el seguimiento especializado son esenciales para lograr un control sostenible y una mejor calidad de vida.

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email