Dos ensayos clínicos realizados en 2025 ofrecen uno de los avances más prometedores en décadas frente al VIH, la posibilidad real de alcanzar una remisión a largo plazo sin necesidad de antirretrovirales continuos. Los hallazgos sugieren que el sistema inmunitario puede ser entrenado y potenciado para mantener al virus bajo control de forma prolongada, acercando la meta histórica de una “cura funcional”.
Un desafío global que exige nuevas soluciones
En el mundo, alrededor de 40 millones de personas viven con VIH. Gracias a los tratamientos antirretrovirales, la infección ya no es una sentencia de muerte, pero sí una condición crónica que requiere medicamentos de por vida. Esto implica costos, efectos secundarios, retos logísticos y persistente estigma social.
A pesar de décadas de investigación, lograr una cura completa ha resultado extremadamente difícil. El virus muta rápidamente, se esconde en reservorios celulares inaccesibles y evade al sistema inmune incluso en personas con tratamiento temprano. Por eso, la ciencia ha volcado esfuerzos en un objetivo intermedio: una remisión prolongada sin terapia diaria.
En 2025, dos ensayos independientes lograron resultados que marcaron un antes y un después:
Ensayo FRESH (Sudáfrica)
- Dirigido por el virólogo Thumbi Ndung’u.
- 20 participantes, todas mujeres jóvenes infectadas y tratadas muy tempranamente.
- Recibieron dos anticuerpos diseñados para atacar el VIH-1 clado C.
- 4 de las 20 participantes mantuvieron niveles indetectables del virus por más de 1.5 años sin antirretrovirales.
Ensayo RIO (Reino Unido y Dinamarca)
- Liderado por Sarah Fidler, experta en VIH del Imperial College London.
- 34 participantes, mayormente hombres adultos con VIH-1 clado B.
- Se administraron anticuerpos ampliamente neutralizantes.
- 6 de 34 personas mantienen control viral por más de 2 años sin tratamiento.
Estos resultados, aunque obtenidos en poblaciones pequeñas, confirman que es posible estimular una respuesta inmunitaria capaz de controlar al virus por largos periodos.
Anticuerpos diseñados para actuar como una vacuna
Los estudios se enfocaron en anticuerpos ampliamente neutralizantes (bNAbs), un tipo especial de anticuerpos capaces de reconocer diversas variantes del VIH y atacar regiones del virus que cambian muy poco.
En ambos ensayos:
- Se administraron infusiones de dos anticuerpos combinados (para evitar la resistencia viral).
- Los anticuerpos fueron modificados para permanecer activos alrededor de seis meses.
- Tras la infusión, se pausó el tratamiento antirretroviral para evaluar si el sistema inmune mantenía el control.
Lo sorprendente es que los anticuerpos parecen activar una especie de memoria inmunológica, estimulando a células T CD8+ que luego continúan controlando la infección incluso cuando ya no quedan anticuerpos en sangre.
Los investigadores comparan este efecto con una respuesta similar a la de una vacuna.
¿Cómo logran este control prolongado?
Los hallazgos sugieren tres mecanismos clave:
- Ataque directo al virus activo
Los anticuerpos se unen al VIH circulante y marcan a las células infectadas para su eliminación. - Estimulación de células T CD8+
Estas células, fundamentales en la defensa antiviral, aprenden a reconocer y destruir células infectadas incluso después de que los anticuerpos desaparecen. - Reducción de reservorios latentes
En el ensayo RIO, los participantes mostraron señales de que las células con VIH dormido normalmente intocables también estaban siendo afectadas.
En el ensayo FRESH, además, se sumó un fármaco (vesatolimod) diseñado para “despertar” al VIH latente y hacerlo visible al sistema inmune.
Los resultados aún son preliminares y no permiten afirmar que los participantes estén curados. No se sabe con certeza en qué momento podría producirse un rebote viral. Sin embargo, muchos expertos destacan que estos ensayos representan el hallazgo más sólido hasta ahora para alcanzar la llamada cura funcional del VIH: la capacidad de vivir sin virus detectable y sin medicamentos.
El investigador Joel Blankson, de Johns Hopkins Medicine, explica que esta respuesta se asemeja a la observada en el 1 % de personas que controlan el virus de manera natural, conocidos como elite controllers. Lograr este efecto mediante terapia es un paso revolucionario.
Los equipos ya trabajan en nuevas fases:
- Un nuevo ensayo FRESH incluirá personas con infección crónica, no solo aquellas tratadas muy temprano.
- El próximo brazo del ensayo RIO evaluará si cambiar los tiempos de pausa entre antirretrovirales y anticuerpos mejora la respuesta.
- Un ensayo complementario en Reino Unido (AbVax) combinará anticuerpos con un fármaco estimulador de células T para potenciar aún más el efecto tipo vacuna.
Por primera vez desde que recibieron su diagnóstico, varios participantes de ambos estudios viven sin la carga diaria de los antirretrovirales. Este hecho, por sí solo, marca una nueva era en la investigación del VIH.
Aún falta camino por recorrer, pero la ciencia avanza hacia un objetivo que parecía inalcanzable: que las personas con VIH puedan vivir libres de tratamiento y con una calidad de vida equiparable a la de quienes no tienen el virus.
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