Un hombre noruego de 62 años se ha convertido en el décimo caso documentado de remisión del VIH en el mundo, tras someterse a un trasplante de células madre proveniente de su propio hermano. Cuatro años después de suspender el tratamiento antirretroviral, el virus continúa indetectable, lo que refuerza el potencial de nuevas estrategias terapéuticas.
El caso, publicado en la revista científica Nature Microbiology, es especialmente relevante por tratarse del primer paciente de edad avanzada que logra la remisión mediante un donante familiar, un avance que amplía el panorama de investigación en torno a la cura del VIH.
La clave: una mutación genética que bloquea el virus
El éxito del procedimiento está relacionado con una mutación genética conocida como CCR5Δ32, que impide que el VIH entre en las células del sistema inmunitario.
El paciente, diagnosticado con VIH en 2006, recibió el trasplante como parte del tratamiento para un síndrome mielodisplásico, un tipo de cáncer hematológico. Ante la dificultad de encontrar un donante compatible, los médicos recurrieron a su hermano, quien inesperadamente portaba esta mutación protectora. Según los investigadores, esta variante genética actúa sobre el correceptor CCR5, bloqueando el acceso del virus a las células CD4, principales objetivos del VIH.
Tras el trasplante, las células madre del donante reemplazaron progresivamente las células inmunitarias del paciente en la sangre, la médula ósea y tejidos clave como el intestino. Dos años después del procedimiento, los especialistas suspendieron el tratamiento antirretroviral y realizaron un seguimiento exhaustivo. Los resultados fueron contundentes:
- No se detectó ADN proviral del VIH en sangre ni en tejidos
- Se analizaron más de 65 millones de células T CD4 sin encontrar virus replicativo
- No hubo respuesta inmune activa contra el VIH
- Los niveles de anticuerpos disminuyeron significativamente con el tiempo
Estos hallazgos sugieren que los reservorios virales, donde el virus suele permanecer oculto, han sido prácticamente eliminados.
Un avance importante, pero no aplicable a todos
A pesar del impacto del hallazgo, los expertos son claros: los trasplantes de células madre no son una solución generalizable para las personas con VIH.
Este tipo de procedimiento implica riesgos elevados y solo se realiza en pacientes que lo necesitan por enfermedades graves, como cánceres hematológicos. Actualmente, los tratamientos antirretrovirales permiten controlar eficazmente el virus en la mayoría de los casos.Con este nuevo caso, ya son diez las personas en el mundo que han logrado eliminar el VIH tras un trasplante de células madre. El Consorcio Internacional IciStem sigue de cerca a unos 40 pacientes que han pasado por este procedimiento, evaluando la posibilidad de interrumpir el tratamiento en algunos de ellos.
Estos casos representan una prueba clave: el VIH puede remitir, algo que hace apenas unos años parecía imposible.
El reto ahora es trasladar este conocimiento a tratamientos más seguros y accesibles para la población general.
Entre las estrategias en estudio destacan:
- Terapia con células CAR-T: busca modificar las células inmunitarias para que identifiquen y destruyan las células infectadas por el VIH
- Terapias génicas: orientadas a replicar la mutación CCR5Δ32 y bloquear la entrada del virus en las células
Aunque estas alternativas aún se encuentran en fases iniciales, representan una vía prometedora hacia una posible cura funcional del VIH.
El VIH tiene la capacidad de permanecer oculto en el organismo incluso bajo tratamiento, lo que obliga a millones de personas a seguir terapias de por vida. Este nuevo caso no solo confirma que la remisión es posible, sino que abre la puerta a futuras estrategias menos invasivas. La ciencia avanza, y con ella, la posibilidad real de transformar el manejo global de esta infección.









