La prevalencia del trastorno del espectro autista (TEA) en Puerto Rico continúa en aumento y ya se posiciona entre las más altas registradas dentro de la Red de Vigilancia de Autismo y Desórdenes del Desarrollo de los CDC. La cifra más reciente en la isla apunta a 1 de cada 21 niños de 4 años, lo que representa casi el 5 % de la niñez temprana.
“El autismo es una condición del neurodesarrollo que afecta la comunicación, el procesamiento sensorial y distintas áreas de la vida. Es una condición que dura toda la vida”, explicó Joyce Dávila, directora ejecutiva de la Alianza de Autismo de Puerto Rico.
Según detalló, el aumento en diagnósticos refleja tanto una mayor capacidad de detección como un crecimiento sostenido de la condición, lo que plantea nuevos retos para los sistemas de salud, educación y apoyo social en la isla.
Hace poco más de dos décadas, la prevalencia estimada era de 1 caso por cada 199 niños, lo que evidencia un incremento significativo en el número de familias impactadas por el autismo.
Proyecto META
Ante este escenario, la organización ha impulsado iniciativas comunitarias como el Proyecto META, un programa dirigido a jóvenes y adultos dentro del espectro que busca fortalecer habilidades sociales, creativas y laborales.
En este espacio, personas desde los 16 años hasta adultos mayores de 50 participan en talleres donde desarrollan destrezas artesanales y trabajan habilidades de convivencia, con el objetivo de facilitar su integración social y laboral.
El programa también incluye acompañamiento profesional para promover la inserción en el mundo del trabajo. Actualmente, varias empresas en Puerto Rico ya han incorporado participantes del proyecto a sus plantillas laborales, en un proceso que contempla seguimiento y apoyo tanto para los trabajadores como para los empleadores.
“No es solo conseguirles un trabajo, es acompañarlos para que el proceso sea exitoso para ellos y para el patrono”, señaló Dávila.
En paralelo, la organización impulsa campañas de concienciación como “Unidos por la Concienciación del Autismo 2026”, una iniciativa que busca visibilizar la condición y recaudar fondos para programas de apoyo dirigidos a personas dentro del espectro y sus familias.
El símbolo de la campaña es una camiseta que integra elementos representativos de la cultura puertorriqueña dentro de la palabra “autismo”. El año pasado se vendieron más de 40.000 camisetas y este año la meta es alcanzar las 50.000.
Para la organización, la concienciación sigue siendo clave para promover la aceptación social y fortalecer las redes de apoyo, en un contexto donde cada vez más familias en Puerto Rico conviven con el autismo.









